Los equipos de rescate recuperaron este martes los cuerpos de dos de los cuatro buzos italianos que permanecían desaparecidos en el interior de una cueva submarina situada en el atolón Vaavu, en Maldivas. Así lo confirmó un portavoz oficial del Gobierno maldivo, mientras las labores de recuperación continúan para localizar los dos cadáveres restantes.
Una tragedia que se cobró cinco vidas italianas
La semana pasada, cinco ciudadanos italianos perdieron la vida mientras realizaban una exploración de las cuevas submarinas del atolón Vaavu. El suceso desencadenó una operación multinacional de búsqueda y recuperación que ha enfrentado enormes dificultades técnicas dada la complejidad del entorno.
Entre las víctimas se encuentran personalidades del mundo académico y científico. Monica Montefalcone, profesora asociada de ecología en la Universidad de Génova, murió junto a su hija Giorgia Sommacal. También fallecieron Federico Gualtieri, biólogo marino, y Muriel Oddenino, investigadora. El instructor de buceo Gianluca Benedetti fue el primero en ser hallado, en la entrada de la cueva, horas después de que el grupo fuera reportado como desaparecido el pasado jueves.
Un rescate marcado por el peligro extremo
Las operaciones de rescate no estuvieron exentas de nuevas tragedias. Durante el fin de semana, el sargento Mohamed Mahudhee, de 43 años, murió mientras participaba en una segunda misión de recuperación dentro de la cueva. Las autoridades atribuyen su muerte a un síndrome de descompresión, lo que obligó a suspender temporalmente los trabajos.
Cuando la búsqueda se reanudó el lunes, los buzos lograron localizar los cuatro cuerpos italianos en la zona más profunda de la caverna. Según el portavoz del Gobierno maldivo, Mohamed Hussain Shareef, los dos cadáveres recuperados este martes —un hombre y una mujer— fueron hallados en la tercera cámara de la cueva y trasladados a la morgue de la capital, Malé, bajo custodia policial.
Especialistas finlandeses se suman al operativo
Ante la extrema dificultad de la misión, el Gobierno italiano trasladó hasta Maldivas a tres buzos finlandeses de alta especialización para colaborar en las labores de recuperación. Estos profesionales pertenecen a Divers Alert Network (DAN), una organización global dedicada a la seguridad en el buceo, y cuentan con experiencia en misiones similares en distintas partes del mundo.
La participación de estos expertos fue coordinada junto a la Fuerza de Defensa Nacional de Maldivas, que ha liderado el operativo desde el inicio de la crisis.
Una cueva a 70 metros de profundidad
Las dimensiones de la cueva explican en parte la magnitud del desafío. En su punto más profundo, la caverna se extiende hasta 70 metros bajo la superficie, una profundidad equivalente a la de un edificio de unos 20 pisos. Además, mide aproximadamente 200 metros de longitud.
Para poner en contexto la peligrosidad de la operación, Shareef recordó que la profundidad máxima permitida para el buceo recreativo en Maldivas es de 30 metros, menos de la mitad de la cota a la que se encontraban los cuerpos.
Se prevé que los otros dos cuerpos sean recuperados este miércoles, si las condiciones lo permiten. Una sexta persona que formaba parte del grupo decidió no entrar al agua ese día, lo que le salvó la vida, según informaron previamente las autoridades maldivas.



