Cada peso que se destina al financiamiento de vivienda usada en Colombia genera 4,8 pesos adicionales en el Producto Interno Bruto real del país. Así lo reveló un reciente foro especializado en el que expertos del sector financiero y económico analizaron el impacto de este segmento del mercado hipotecario sobre el crecimiento nacional.

Un segmento hipotecario en plena expansión

El financiamiento destinado a la adquisición de vivienda usada registró un crecimiento del 20,4% en lo que va de 2025, consolidándose como uno de los motores más dinámicos del sistema crediticio colombiano. Además, este tipo de cartera ya representa el 47% del total de la cartera hipotecaria del país, una cifra que refleja el peso creciente que este mercado tiene dentro de la economía.

Estos datos fueron presentados durante el foro ‘Vivienda usada como motor de crecimiento económico y bienestar financiero’, un espacio en el que participaron figuras clave del ecosistema financiero nacional.

Voces autorizadas respaldan el análisis

Gabriel Santos, presidente de Colombia Fintech, destacó que el efecto multiplicador del crédito hipotecario sobre el consumo y la inclusión financiera es uno de los hallazgos más relevantes del estudio. Según Santos, el acceso al crédito para vivienda usada no solo dinamiza el sector inmobiliario, sino que activa cadenas productivas en otros sectores de la economía.

Por su parte, José Ignacio López, presidente de ANIF, subrayó que este fenómeno evidencia la importancia de mantener condiciones de financiamiento accesibles y estables para los hogares colombianos. López señaló que la vivienda usada ha ganado protagonismo precisamente porque representa una opción más asequible frente a la vivienda nueva, en un contexto de tasas de interés aún elevadas.

Impacto en el consumo y la inclusión financiera

Uno de los aspectos centrales del foro fue el análisis del efecto que el crédito hipotecario tiene sobre el consumo de los hogares y la inclusión financiera. Los expertos coincidieron en que acceder a un crédito de vivienda usada no solo resuelve la necesidad habitacional de las familias, sino que también les permite construir patrimonio y mejorar su perfil financiero a largo plazo.

En ese sentido, el crédito para vivienda usada funciona como un vehículo de movilidad social y estabilidad económica, especialmente para los sectores de ingresos medios y bajos que encuentran en este tipo de inmuebles una alternativa real de acceso a la propiedad.

Un mercado con proyección de futuro

Las cifras presentadas en el foro sugieren que el mercado de vivienda usada seguirá ganando terreno en los próximos años. El crecimiento sostenido de la cartera hipotecaria en este segmento, combinado con el efecto multiplicador sobre el PIB, posiciona a este sector como un pilar estratégico para la política económica y de vivienda en Colombia.

Para los analistas, el reto ahora está en garantizar que las condiciones de acceso al crédito se mantengan favorables y que la regulación financiera acompañe el dinamismo del sector sin generar riesgos sistémicos para el sistema bancario.

El debate apenas comienza, pero los números ya hablan por sí solos: en Colombia, apostar por la vivienda usada es apostar por el crecimiento de toda la economía.

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Fuente: NEWS MEDIA · Publicado el 20 de mayo de 2026
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