El expresidente cubano Raúl Castro podría enfrentarse a una acusación formal en Estados Unidos por su presunto papel en uno de los episodios más oscuros de las relaciones entre ambos países: el derribo de dos aviones civiles en 1996 que costó la vida a tres ciudadanos estadounidenses y un residente legal en el país.

Un crimen de hace tres décadas que vuelve al centro del debate

Los aviones pertenecían a Hermanos al Rescate, una organización de voluntarios con sede en Miami que, durante los años noventa, realizaba misiones aéreas para localizar y auxiliar a cubanos que intentaban cruzar el estrecho de Florida en busca de libertad.

El 24 de febrero de 1996, las fuerzas armadas cubanas derribaron dos de esas aeronaves con misiles guiados por calor, según documentos del Congreso estadounidense. Una tercera logró escapar con vida. En el momento del incidente, Raúl Castro ejercía como ministro de Defensa de la isla.

Según fuentes consultadas por CNN, fiscales federales estaban evaluando la semana pasada presentar cargos formales contra el exmandatario cubano. El Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció que realizaría una declaración pública este miércoles en Miami, acompañada de una ceremonia en honor a las víctimas, aunque sin adelantar el contenido del comunicado.

El contexto político detrás de la acusación

La posible acusación no llega en un momento cualquiera. El Gobierno del presidente Donald Trump ha intensificado su postura frente a La Habana en los últimos meses, reforzando sanciones económicas e imponiendo un bloqueo petrolero que ahoga aún más a la economía cubana.

Esta presión renovada revive una herida histórica que marcó las relaciones bilaterales durante décadas. Tras el derribo de los aviones, el entonces presidente Bill Clinton promulgó la conocida como Ley Helms-Burton, que endureció el embargo contra Cuba y sigue siendo hasta hoy su columna vertebral legal.

Esa legislación estableció que cualquier levantamiento parcial del embargo debía contar con la aprobación del Congreso, y también contempló la negación de visas a quienes utilizaran propiedades cubanas expropiadas o se beneficiaran de ellas, así como a funcionarios del Gobierno de La Habana.

Quiénes eran Hermanos al Rescate

La organización fue fundada en mayo de 1991 por el exiliado cubano José Basulto, quien precisamente viajaba a bordo del avión que logró escapar aquel fatídico día. El grupo estaba compuesto por pilotos cubanoestadounidenses que operaban desde aeropuertos del área de Miami.

Su creación estuvo motivada por la muerte de Gregoria Pérez Ricardo, una adolescente cubana que falleció por deshidratación severa mientras intentaba cruzar el estrecho de Florida huyendo del régimen comunista. Esa tragedia impulsó a Basulto y a otros exiliados a actuar.

Hermanos al Rescate se definía a sí misma como un grupo humanitario y prodemocracia dedicado a apoyar la liberación del pueblo cubano mediante medios exclusivamente pacíficos. También distribuía panfletos sobre Cuba criticando al Gobierno de Fidel Castro.

La versión cubana y la respuesta de Washington

Inmediatamente después del derribo, el Gobierno cubano acusó a Hermanos al Rescate de participar en operaciones encubiertas contra el régimen. Washington rechazó de plano esas acusaciones, señalando que las aeronaves no estaban armadas y que sus tripulantes no representaban ninguna amenaza para Cuba ni para su población.

Durante el régimen de Fidel Castro fueron habituales las detenciones arbitrarias, la represión violenta contra la disidencia, la intimidación y la vigilancia sistemática. Muchos cubanos que intentaban huir en balsas improvisadas no lograban sobrevivir al peligroso cruce del estrecho de Florida.

Si la acusación contra Raúl Castro se formaliza, supondría un hito histórico sin precedentes en las tensas relaciones entre Estados Unidos y Cuba, y reavivaría un debate que lleva tres décadas pendiente de resolución.

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Fuente: NEWS MEDIA · Publicado el 20 de mayo de 2026
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