El presidente cubano Miguel Díaz-Canel salió este miércoles con dureza en defensa de su predecesor, Raúl Castro, tras conocerse que un tribunal estadounidense lo imputó formalmente por el derribo de dos avionetas de exiliados cubanos en 1996. El mandatario tildó la acción de políticamente motivada y acusó a la administración de Donald Trump de fabricar un pretexto para justificar una agresión militar contra la isla.
La imputación que sacudió las relaciones entre Cuba y Estados Unidos
El fiscal general interino de EE.UU., Todd Blanche, anunció desde Miami los cargos contra Castro, de 94 años: cuatro cargos de asesinato, conspiración para matar a ciudadanos estadounidenses y destrucción de aeronaves. Todo esto en relación con uno de los episodios más tensos de la historia reciente entre ambos países.
El 24 de febrero de 1996, tres avionetas Cessna C-337 pertenecientes a la organización Hermanos al Rescate realizaban una misión de rutina sobre el estrecho de la Florida. Dos de ellas fueron derribadas por cazas MiG-29 de la Fuerza Aérea cubana, causando la muerte de sus cuatro ocupantes. Raúl Castro era entonces ministro de las Fuerzas Armadas.
La Organización de Estados Americanos (OEA) y la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) determinaron que el ataque ocurrió en aguas internacionales y concluyeron que Cuba violó el derecho internacional. La Habana, por su parte, siempre ha sostenido que las aeronaves fueron derribadas dentro de su propio espacio aéreo.
Díaz-Canel: ‘acción política sin basamento jurídico’
A través de su cuenta en la red social X, Díaz-Canel rechazó con firmeza la acusación. Según el presidente cubano, la imputación ‘solo evidencia la soberbia y la frustración que le provoca a los representantes del imperio la inquebrantable firmeza de la Revolución Cubana’.
El mandatario fue más lejos y aseguró que se trata de ‘una acción política, sin ningún basamento jurídico, que solo busca engrosar el expediente que fabrican para justificar el desatino de una agresión militar a Cuba’.
Díaz-Canel también afirmó que Estados Unidos ‘miente y manipula los sucesos’ alrededor del derribo, y defendió que Cuba actuó en ‘legítima defensa, dentro de sus aguas jurisdiccionales’, luego de que las autoridades estadounidenses ignoraran más de una decena de advertencias sobre los vuelos de la organización.
El contexto de Hermanos al Rescate
La organización Hermanos al Rescate se había dedicado durante años a localizar y asistir a cubanos que intentaban llegar a Estados Unidos en balsas a través del peligroso estrecho de la Florida. Sin embargo, en ocasiones sus avionetas también sobrevolaban La Habana para lanzar octavillas críticas al régimen, lo que generaba una creciente tensión con el gobierno de Fidel Castro.
Documentos de la época revelan que tanto la Administración Federal de Aviación (FAA) como otras autoridades estadounidenses habían sido alertadas de posibles represalias cubanas y estudiaban medidas para restringir esos vuelos, aunque finalmente no tomaron acciones concretas a tiempo.
Elogios al líder nonagenario
Díaz-Canel cerró su mensaje con un encendido elogio a quien le cedió la presidencia en 2018 y la dirección del Partido Comunista de Cuba tres años después. Describió a Raúl Castro como un líder cuya ‘altura ética y sentido humanista’ constituyen ‘un escudo moral frente al ridículo intento de menoscabar su talla de héroe’.
La imputación difícilmente derivará en un proceso judicial efectivo, dado que Cuba no tiene acuerdos de extradición con Estados Unidos y Castro permanece en la isla. Sin embargo, el movimiento legal de Washington añade una nueva capa de tensión a unas relaciones bilaterales que llevan décadas marcadas por la desconfianza y el conflicto.



