La situación del sistema de salud en Barranquilla atraviesa uno de sus momentos más críticos en lo que va de 2026. En menos de cinco meses, la ciudad ha registrado 757 tutelas y 458 desacatos, cifras que revelan un colapso estructural en el acceso a servicios médicos para miles de ciudadanos de la capital del Atlántico.

Una radiografía alarmante

Los datos, recopilados por la Personería Distrital de Barranquilla, dibujan un panorama preocupante. Las intervenciones están relacionadas principalmente con la ausencia de convenios vigentes entre las EPS y las Instituciones Prestadoras de Salud (IPS), un vacío contractual que deja a los pacientes sin opciones reales para acceder a tratamientos, medicamentos y procedimientos médicos básicos.

Según el informe, esta ruptura en los acuerdos institucionales genera una cadena de obstáculos que afecta directamente a los afiliados, quienes se ven obligados a recurrir a mecanismos judiciales para exigir una atención que debería garantizarse de forma automática.

Nueva EPS, la entidad con más señalamientos

Nueva EPS concentra 513 de las acciones jurídicas registradas, convirtiéndose en la entidad con mayor número de gestiones ante la Personería. Los reclamos están vinculados principalmente a la negativa o demora en el suministro de medicamentos, una situación que ha llevado a los usuarios a presentar tutelas de manera recurrente.

La gravedad del panorama se refleja también en las consecuencias judiciales: se registraron más de 40 órdenes de arresto contra representantes legales de Nueva EPS por incumplimiento de fallos judiciales, una cifra sin precedentes que evidencia la profundidad de la crisis y la reiterada omisión de decisiones emitidas por los tribunales.

Fallas estructurales que se acumulan

Los análisis realizados por los organismos de control apuntan a varios factores que explican el deterioro del sistema. Entre ellos destacan la fragmentación de la red hospitalaria, la falta de continuidad en los contratos entre aseguradoras y prestadores, y la ausencia de mecanismos eficaces de seguimiento a los compromisos adquiridos por las EPS.

La red hospitalaria de Barranquilla, que atiende a una población de más de 1,2 millones de habitantes, enfrenta sobrecarga en sus servicios de urgencias y dificultades para asumir la demanda de pacientes que no consiguen atención a través de sus aseguradoras.

Un flujo constante hacia instancias de control

La Personería Distrital se ha convertido en el principal receptor de quejas ciudadanas relacionadas con el sector salud. La entidad ha tenido que ampliar su capacidad de respuesta ante el incremento sostenido de denuncias en lo que va del año, muchas de ellas referidas a servicios considerados básicos como consultas médicas, exámenes diagnósticos y entrega de medicamentos de uso crónico.

Las autoridades distritales y los organismos de vigilancia han hecho un llamado urgente a las EPS para que normalicen sus contratos con las IPS y garanticen la continuidad de los servicios. Sin embargo, hasta ahora las respuestas han sido insuficientes frente a la magnitud del problema.

La crisis en el acceso a la salud en Barranquilla no es nueva, pero los indicadores de 2026 confirman que las soluciones implementadas en años anteriores no han logrado revertir una tendencia que sigue golpeando con mayor fuerza a los sectores más vulnerables de la población.

Publicidad
Fuente: NEWS MEDIA · Publicado el 20 de mayo de 2026
Compartir este artículo
X (Twitter) Facebook WhatsApp