A pocos días de la primera vuelta presidencial del 31 de mayo, Leonardo Huerta, candidato a la vicepresidencia en la fórmula de Claudia López, alzó la voz para denunciar las condiciones desiguales que enfrenta su campaña frente a otras candidaturas y las dificultades para acceder a los anticipos de financiación a los que tienen derecho por ley.
Una campaña cuesta arriba
Las encuestas más recientes ubican a Claudia López por debajo del 5 % de intención de voto, en el quinto lugar entre los aspirantes presidenciales. Ante este panorama, Huerta reconoció que el escenario es difícil, pero insistió en que aún hay espacio para un repunte en la recta final.
‘No tenemos garantías, no estamos en igualdad de condiciones con otras campañas’, afirmó el candidato vicepresidencial, haciendo referencia a las trabas burocráticas que han impedido a su equipo acceder a los recursos a los que legalmente tienen derecho para financiar su actividad proselitista.
El rol de Huerta en la campaña
Huerta dejó claro que su papel va mucho más allá de acompañar a López en los actos oficiales. Según sus propias palabras, ha sido un protagonista activo en la construcción de la propuesta programática y en el contacto directo con los electores en distintas regiones del país.
En ese sentido, señaló que un eventual gobierno de la dupla López-Huerta tendría como pilares fundamentales la seguridad ciudadana, la lucha contra la corrupción y la reactivación económica con enfoque social, aunque aclaró que los detalles del programa de gobierno se seguirán comunicando en los días que restan antes de la votación.
Presiones armadas y falta de garantías electorales
El candidato también abordó las preocupaciones expresadas por Claudia López sobre la presencia de grupos armados en zonas clave del país. Este contexto coincide con alertas lanzadas por el Instituto de Ciencia Política, que identificó más de 327.000 votos bajo zozobra en territorios con presencia de actores ilegales.
Huerta señaló que la campaña está evaluando medidas concretas para proteger a sus candidatos, testigos electorales y votantes en esas regiones, aunque evitó dar detalles específicos por razones de seguridad.
La crítica a la fragmentación del centro político
Uno de los señalamientos más frecuentes que recibe la candidatura de López proviene de electores que consideran que el centro político colombiano llega dividido a estas elecciones. Huerta reconoció la crítica, pero defendió la independencia de su propuesta como una fortaleza diferenciadora.
Ante la posibilidad de no clasificar a segunda vuelta, el candidato vicepresidencial no cerró la puerta a posibles alianzas, aunque condicionó cualquier acuerdo a que se respeten los principios programáticos de la campaña.
Un contexto electoral tenso
Las elecciones presidenciales de Colombia se celebrarán el próximo 31 de mayo en medio de un clima de tensión. Organizaciones como Asocapitales han advertido sobre nuevos riesgos en las principales ciudades y han pedido al Gobierno reforzar la coordinación institucional para garantizar un proceso transparente.
Mientras tanto, los reportes financieros de las campañas revelan que el conjunto de los candidatos ha gastado más de 25.000 millones de pesos a veinte días de la primera vuelta, lo que refleja la intensidad de una contienda electoral que promete ser reñida hasta el último momento.



