La única ciudadana francesa confirmada con hantavirus andino se encuentra ingresada en la Unidad de Cuidados Intensivos en estado crítico. Los médicos que la atienden advierten que ‘las próximas horas serán determinantes’ para su evolución, mientras el gobierno de París intensifica los controles sanitarios y llama a la coordinación europea.
Macron pide unidad europea ante la crisis del hantavirus
El presidente Emmanuel Macron compareció ante los medios desde Nairobi para referirse a la situación. Aseguró que el brote estaba ‘bajo control’ y agradeció la labor del personal sanitario francés, a quienes atribuyó la gestión eficaz de la crisis. Macron también reclamó una coordinación reforzada a nivel de la Unión Europea y con la Organización Mundial de la Salud, reconociendo que la dimensión del problema supera las fronteras nacionales.
El presidente destacó que Francia había activado ‘uno de los protocolos más exigentes’, elaborado en estrecha colaboración con España y siguiendo las recomendaciones de los expertos internacionales.
La ministra de Sanidad detalla el estado de la paciente
La ministra de Sanidad francesa, Stéphanie Rist, ofreció una rueda de prensa el martes acompañada de varios especialistas. Subrayó que no existe por el momento ‘circulación difusa en el territorio nacional’ de la cepa andina del virus, aquella variante que puede transmitirse entre personas y para la que no hay vacuna ni tratamiento disponibles.
‘En esta fase, los casos positivos identificados corresponden exclusivamente a pasajeros del crucero’, precisó la ministra. Sobre la paciente ingresada, explicó que presenta ‘la forma más grave de afectación cardiopulmonar’ y que ha sido sometida a oxigenación artificial y a un pulmón artificial para sostener sus funciones vitales.
El infectólogo Xavier Lescure, del Hospital de Bichat, expresó su esperanza de que la paciente logre superar esta etapa crítica mientras ‘el pulmón atacado por el virus se recupera y se reparan las lesiones en la pared vascular’.
Veintidós contactos identificados en toda Francia
Las autoridades sanitarias han localizado 22 casos de contacto en territorio francés. Todos han sido sometidos a pruebas diagnósticas y hospitalizados o están en proceso de serlo. El gobierno precisó que entre ellos hay personas de todas las edades, incluidos menores, y que todos se encuentran ‘en buen estado’ por el momento.
Los pacientes han sido distribuidos principalmente entre el Hospital Pitié-Salpêtrière de París, el Hospital Universitario de Rennes y el Hospital Universitario de Marsella.
Qué es el hantavirus andino y por qué preocupa tanto
Caroline Semaille, directora general de salud pública de Francia, ofreció una detallada explicación sobre este patógeno. El hantavirus andino fue descubierto en Argentina en 1995 y se caracteriza por un largo periodo de incubación, que puede extenderse entre 9 y 40 días. Además, la transmisión puede ocurrir hasta 48 horas antes de que el infectado muestre síntomas visibles.
Tras la alerta emitida por Países Bajos el 2 de mayo, el primer caso fue confirmado el 4 de mayo. Hasta la fecha, se han verificado oficialmente 11 casos confirmados.
Xavier Lescure explicó que la infección suele originarse por zoonosis, es decir, de animal a ser humano, aunque también se han registrado contagios entre personas. ‘No sabemos con exactitud cómo ni por qué vía se transmite de humano a humano’, admitió, aunque apuntó que la transmisión interpersonal es ‘poco frecuente y probablemente respiratoria o por contacto directo’.
Una enfermedad que avanza con rapidez tras los primeros síntomas
Los primeros signos clínicos suelen ser engañosamente leves: fatiga intensa, ligera sensación de malestar, dolores musculares y de cabeza. Sin embargo, en apenas dos o tres días, el paciente puede desarrollar fiebre alta y persistente, seguida de daño pulmonar severo.
‘El periodo de incubación es largo, pero la expresión de la enfermedad puede ser muy rápida’, advirtió Lescure. El experto señaló que este hantavirus tiene una tasa de letalidad de entre el 35 y el 40%, una de las más elevadas entre los virus de su familia, lo que convierte cada caso confirmado en una emergencia médica de primer orden.
La ausencia de tratamientos específicos y de una vacuna eficaz hace que el manejo de los enfermos dependa exclusivamente de cuidados de soporte intensivo, lo que aumenta la presión sobre los sistemas hospitalarios implicados.


