El ministro de Asuntos Exteriores sirio, Asaad Hassan al-Shaibani, lanzó una advertencia clara a los países europeos: forzar el regreso masivo de cientos de miles de sirios que viven en Europa sin el respaldo financiero necesario conduciría al ‘caos’ en su país. Así lo declaró en una entrevista exclusiva concedida a ‘Euronews’ desde Bruselas, donde mantuvo conversaciones con sus homólogos de la Unión Europea.
Siria pide apoyo europeo para reconstruir el país
Al-Shaibani se reunió esta semana con Kaja Kallas, la máxima responsable de la política exterior de la UE, en un momento especialmente delicado para Siria. El país intenta consolidar su transición política tras la caída de Bashar al-Assad en 2024, después de una devastadora guerra civil que desplazó a millones de personas y dejó la economía en ruinas.
El canciller alemán Friedrich Merz había avivado el debate al sugerir que el 80% de los cerca de un millón de sirios que huyeron del país con el estallido del conflicto deberían regresar a Siria antes de 2030. Sin embargo, la propuesta generó una fuerte controversia tanto dentro como fuera de Alemania.
Un día después de lanzar esa cifra, la Cancillería alemana intentó matizar el asunto con una declaración escrita en la que atribuía el objetivo al propio presidente sirio: ‘La cifra del 80% de los retornados en un plazo de tres años fue propuesta por el presidente sirio. Hemos tomado nota de esta cifra, pero somos conscientes de la magnitud de la tarea’. Poco después, el presidente sirio desmintió públicamente esa afirmación.
Grupos de derechos humanos alertan sobre los riesgos
La propuesta del canciller Merz desató una ola de críticas. Organizaciones de derechos humanos y partidos de la oposición alemana advirtieron de que los retornos forzosos podrían poner en peligro miles de vidas. Además, el Instituto Económico Alemán señaló que el número de sirios que trabajan y cotizan a la seguridad social en Alemania es considerablemente mayor de lo que el canciller había indicado en su declaración inicial.
Frente a estas presiones, Al-Shaibani defendió la postura de su Gobierno y subrayó que en Siria ‘no hay mayorías ni minorías, solo sirios’. Sin embargo, insistió en que cualquier proceso de retorno a gran escala debe ir acompañado de un compromiso financiero internacional real, de lo contrario el resultado sería el desorden y la inestabilidad.
Damasco niega haber fijado objetivos concretos
El canciller sirio fue tajante al aclarar que su Gobierno no ha acordado ningún calendario ni se ha comprometido con cifras específicas sobre el número de refugiados que deberían regresar. ‘Hemos advertido que forzar el retorno involuntario e indigno de los sirios conduciría al caos’, afirmó. ‘La situación en Siria requiere crear un entorno adecuado. Esto necesita la implicación de la comunidad internacional, especialmente de la Unión Europea, para apoyar al Gobierno sirio en el proceso de reconstrucción’.
Al-Shaibani también dejó claro que Damasco no está promoviendo un regreso ‘precipitado y desorganizado’ de sus ciudadanos. Según explicó, la reconstrucción de la economía y la generación de empleo son condiciones imprescindibles para que los retornos masivos puedan producirse de forma segura y sostenible.
La UE condiciona su ayuda a la protección de las minorías
En este contexto, la Unión Europea ve en la estabilización de Siria una pieza clave para abordar la presión migratoria que enfrentan varios de sus Estados miembros. Bruselas también considera a Damasco un socio potencial en Oriente Medio, siempre que el nuevo Gobierno se aleje de lo que el bloque describe como ‘actores malignos’ en la región, entre los que incluye a Rusia.
No obstante, Kallas dejó claro que la ayuda financiera europea no será incondicional. ‘Para nosotros es importante que el Gobierno tenga en cuenta a todas las minorías, tiene que haber inclusión’, declaró la diplomática antes de la reunión. La UE ha ofrecido su colaboración en la redacción de la nueva Constitución siria, precisamente para garantizar que las comunidades étnicas y religiosas del país queden protegidas en el nuevo marco legal.
El debate sobre el futuro de los refugiados sirios en Europa sigue abierto, y las respuestas dependerán tanto de la voluntad política de los Gobiernos europeos como de la capacidad real de Siria para ofrecer condiciones dignas a quienes decidan volver.



