A horas de la segunda vuelta presidencial en Colombia, la encuesta final de Guarumo y Ecoanalítica sitúa al candidato Abelardo De la Espriella, del movimiento Defensores de la Patria, con el 52,6% de intención de voto, frente al 45% que registra el senador Iván Cepeda, del Pacto Histórico. La diferencia de 7,6 puntos porcentuales representa una ampliación de la brecha respecto a los resultados de la primera vuelta celebrada el 31 de mayo de 2026, lo que configura un escenario favorable, aunque no definitivo, para De la Espriella.

Esta medición, publicada el 13 de junio de 2026, es una de las últimas instantáneas del estado de opinión antes de que los colombianos acudan a las urnas. Con un margen que supera los cinco puntos, los datos sugieren que el candidato de Defensores de la Patria ha logrado consolidar apoyos entre la primera y la segunda vuelta, una dinámica que históricamente ha sido determinante en las elecciones presidenciales colombianas.

Contexto y antecedentes

Colombia atraviesa un ciclo electoral marcado por la polarización entre dos proyectos políticos claramente diferenciados. Iván Cepeda, figura emblemática de la izquierda colombiana y senador de larga trayectoria, representa la continuidad del Pacto Histórico, la coalición que llevó a Gustavo Petro a la presidencia en 2022. Su candidatura busca consolidar el giro progresista iniciado en ese periodo, apelando a bases urbanas, sectores sindicales y comunidades históricamente marginadas.

En el otro extremo, Abelardo De la Espriella, abogado penalista de perfil mediático y fundador de Defensores de la Patria, ha construido una propuesta de centro-derecha con discurso de seguridad, orden institucional y distancia crítica frente al gobierno saliente. Su crecimiento electoral entre la primera y la segunda vuelta indica que logró atraer votos de opciones que no pasaron al balotaje, un fenómeno que los analistas describen como ‘transferencia de votos’ en sistemas electorales de doble ronda.

La primera vuelta del 31 de mayo ya anticipaba una ventaja para De la Espriella, aunque los márgenes generaban incertidumbre. Las encuestas de cara al balotaje han mostrado una tendencia consistente a su favor, lo que coincide con un clima de opinión crítico hacia la gestión del Pacto Histórico en materias como seguridad, economía y relaciones internacionales.

Los puntos clave

  • De la Espriella obtiene el 52,6% de intención de voto según la encuesta final de Guarumo y Ecoanalítica, superando la mayoría absoluta necesaria para ganar en segunda vuelta.
  • Iván Cepeda registra el 45%, cifra que refleja una base sólida pero insuficiente para revertir la diferencia según este sondeo.
  • La brecha de 7,6 puntos entre ambos candidatos se habría ampliado respecto a los resultados de la primera vuelta del 31 de mayo de 2026.
  • Defensores de la Patria logró consolidar apoyos durante el período entre rondas, posiblemente captando votantes de candidatos eliminados en la primera vuelta.
  • El resultado de la encuesta sitúa al Pacto Histórico ante la posibilidad de perder el poder ejecutivo tras un solo periodo de gobierno, lo que tendría profundas implicaciones para las reformas en curso.

¿Qué significa esto?

Si los resultados electorales confirman la tendencia que muestra la encuesta, Colombia experimentaría un giro político de gran calado. Un gobierno de De la Espriella implicaría un cambio de rumbo en áreas sensibles como la política de seguridad, las negociaciones de paz con grupos armados, la política exterior y el modelo económico. Las reformas sociales impulsadas por el gobierno de Petro —en salud, pensiones y trabajo— enfrentarían revisiones sustanciales o incluso bloqueos desde el ejecutivo. Para millones de colombianos que respaldaron esos cambios, las consecuencias serían directas y concretas.

Por otro lado, el resultado también revela el estado de desgaste del proyecto político de izquierda en Colombia. La capacidad de Cepeda para movilizar a su electorado y reducir la distancia en la jornada del balotaje será la prueba definitiva de si el Pacto Histórico conserva vigor electoral o si enfrenta una crisis de representación. Los porcentajes de abstención, siempre elevados en las segundas vueltas colombianas, serán un factor decisivo que las encuestas no siempre logran capturar con precisión.

Perspectiva para América Latina

El desenlace electoral colombiano tiene resonancias profundas en América Latina. Colombia es la tercera economía de la región y un actor clave en los equilibrios geopolíticos del subcontinente, especialmente en temas como el narcotráfico, la migración venezolana y las relaciones con Estados Unidos. Un cambio de gobierno en Bogotá reconfigurarla los bloques regionales: mientras el Pacto Histórico ha alineado a Colombia con los gobiernos progresistas de Lula, López Obrador y Petro, una victoria de De la Espriella podría reorientar al país hacia posiciones más cercanas a los gobiernos de centro-derecha de Argentina bajo Milei o los sectores conservadores de Ecuador y Paraguay.

Para la región, además, esta elección es una señal más del debate que se vive en múltiples países: ¿hasta dónde llegan los ciclos progresistas iniciados en la década de 2020? La respuesta que dé Colombia en las urnas será estudiada con atención en capitales como Ciudad de México, Buenos Aires, Santiago y Caracas, donde los movimientos de izquierda y derecha buscan leer las tendencias del electorado latinoamericano.

Colombia vota este domingo y las próximas horas serán determinantes. Más allá de las encuestas, la participación ciudadana, la movilización de bases y los resultados en regiones tradicionalmente indecisos —como la Costa Caribe, el Eje Cafetero y las principales ciudades— definirán si De la Espriella consolida su ventaja o si Cepeda logra la remontada que necesita para mantener al Pacto Histórico en el poder. Lo que sigue de cerca el mundo es si Colombia confirma o desmiente las proyecciones de los sondeos.

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Fuente: NEWS MEDIA · Publicado el 13 de junio de 2026
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