La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha dado la voz de alarma ante la rápida expansión del ébola en África central. El organismo internacional declaró el pasado domingo una emergencia de salud pública de alcance internacional tras registrarse más de 300 infecciones sospechosas y al menos 88 muertes en la República Democrática del Congo (RDC), con un caso confirmado ya detectado en Uganda.

Un brote que desborda los hospitales locales

La provincia de Ituri es el epicentro de la crisis. Los centros hospitalarios de la región ya trabajan al límite de su capacidad, incapaces de absorber el aluvión de pacientes que llegan con síntomas compatibles con el virus. Ante esta situación, el gobierno congoleño y la OMS han comenzado a desplegar convoyes de suministros médicos hacia la zona más afectada: la ciudad de Bunia.

El ministro de Sanidad de la RDC, Samuel Roger Kamba, confirmó que los equipos sobre el terreno ya atienden a 59 pacientes de forma activa. ‘Estamos instalando centros de tratamiento en tres localidades distintas para ampliar nuestra capacidad de respuesta’, explicó la autoridad sanitaria, que también anunció la instalación de nuevas tiendas hospitalarias de campaña.

Sin pandemia, pero con máxima alerta

El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, fue claro al matizar el alcance de la declaración: no se trata de una emergencia pandémica, ya que las condiciones para ello no están presentes en este momento. Sin embargo, la medida adoptada busca elevar el nivel de alerta entre los países vecinos y movilizar recursos internacionales de forma urgente.

El organismo también hizo un llamamiento explícito a los Estados para que no impongan restricciones de viaje ni barreras comerciales. Según la OMS, ese tipo de medidas podría provocar cruces fronterizos clandestinos y, paradójicamente, acelerar la propagación del virus en lugar de contenerla.

Una variante sin vacuna conocida

El panorama se complica aún más por la detección de una cepa especialmente peligrosa. El Centro Africano de Control de Enfermedades confirmó el sábado que 13 pacientes han sido diagnosticados con la rara variante Bundibugyo del ébola, para la cual no existe actualmente ni vacuna ni tratamiento farmacológico eficaz. La única vía de control reconocida es el aislamiento estricto de los infectados para evitar nuevos contagios.

El virus del ébola provoca fiebre intensa, diarrea severa y hemorragias, y su tasa de mortalidad es extremadamente elevada. En el brote actual, la proporción de fallecidos respecto al total de casos confirmados y sospechosos resulta alarmante para los especialistas.

Médicos Sin Fronteras prepara una gran intervención

La organización humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF) ha anunciado que prepara una intervención de gran escala en la provincia de Ituri. Trish Newport, responsable del programa de emergencias de la organización, advirtió que tanto el número de casos como la velocidad de propagación del virus hacia diferentes zonas sanitarias y hacia Uganda resultan ‘extremadamente preocupantes‘.

La comunidad internacional observa con inquietud la evolución de un brote que, de no contenerse a tiempo, podría extenderse más allá de las fronteras de la región. La respuesta coordinada entre gobiernos, organismos internacionales y organizaciones humanitarias será clave en las próximas semanas.

Publicidad
Fuente: NEWS MEDIA · Publicado el 18 de mayo de 2026
Compartir este artículo
X (Twitter) Facebook WhatsApp