La temporada de esquí en Chile enfrenta una crisis sin precedentes. Los principales centros de esquí de la región metropolitana han tenido que suspender el uso del 90% de sus pistas debido a la falta de precipitaciones de nieve, según datos de la Asociación de Centros de Ski de Chile (ACESKI). Esta situación representa un golpe devastador para una industria que genera aproximadamente 18 mil empleos directos y moviliza más de 1.240.000 esquiadores anualmente, dejando un impacto económico de 283 millones de dólares americanos.
La sequía que afecta al país austral desde hace varios años se ha intensificado durante la temporada alta de invierno 2025. La última nevada significativa registrada fue el 21 de junio, cuando cayeron apenas 24 centímetros de nieve, representando un déficit del 60% respecto a los niveles normales para esta época del año en la Cordillera de los Andes. Los expertos advierten que el cambio climático está modificando los patrones de precipitación, lo que amenaza la viabilidad a largo plazo de estos centros recreativos.
Contexto y antecedentes
Chile ha experimentado una sequía prolongada durante varios años consecutivos, afectando principalmente a la zona central del país. Las postales icónicas de Santiago con la Cordillera de los Andes totalmente cubierta de blanco ahora parecen un recuerdo del pasado. Esta situación ha obligado a los centros de esquí a invertir significativamente en tecnología de fabricación artificial de nieve durante los últimos 15 años, con el objetivo de compensar la falta de precipitaciones naturales.
Arnaldo Zúñiga, meteorólogo y vocero de la Dirección Meteorológica de Chile (DMC), confirma que la situación es anómala: «No es normal. Estamos muy al debe». Los expertos señalan que el cambio climático está disminuyendo las precipitaciones generales, lo cual afecta directamente la caída de nieve en altitudes altas. Sin embargo, existe cierta esperanza en un frente climático que se aproxima desde el sur, que podría traer nieve sobre los 2.500 metros de altura a partir del domingo.
Puntos clave
- El 90% de las pistas de esquí en la región metropolitana de Chile está cerrado por falta de nieve, afectando la temporada 2025
- La última nevada significativa del 21 de junio dejó solo 24 centímetros, representando un déficit del 60% respecto a los promedios normales
- La industria del esquí genera 18 mil empleos directos y un impacto económico de 283 millones de dólares anuales, con 228 millones provenientes del turismo extranjero
- Los centros de esquí han invertido 15 años en sistemas de nieve artificial para compensar la disminución de precipitaciones naturales
- Un frente climático podría traer alivio a partir del domingo con potencial para nieve en sectores de alta montaña sobre 2.500 metros
Qué significa esto?
Esta crisis representa un punto de inflexión para la industria turística chilena y el modelo de negocio de los centros de esquí. Aunque la tecnología de nieve artificial permite mantener algunas operaciones, no puede replicar completamente la experiencia de una temporada completa con cobertura natural. Los centros están operando a menor capacidad, ofreciendo lecciones de esquí, sillas panorámicas y servicios de gastronomía, pero en cantidades significativamente reducidas. Michael Leatherbee, presidente de ACESKI, reconoce esta realidad al señalar que todas las actividades invernales están disponibles «pero en menor cantidad».
A largo plazo, esta situación evidencia la vulnerabilidad del sector frente al cambio climático. Los expertos advierten que las tendencias climáticas globales indican una disminución progresiva de precipitaciones, especialmente en zonas andinas. Esto obliga a la industria a repensar su modelo de negocio, con la subsecretaria de Turismo chilena, María Paz Lagos, enfatizando la necesidad de evolucionar hacia un «turismo de cuatro estaciones» donde las montañas tengan actividad durante todo el año, no solo en invierno.
Perspectiva para Colombia y América Latina
Esta crisis en Chile tiene implicaciones importantes para toda América Latina, particularmente para países con ecosistemas montañosos y dependencia del turismo invernal. Colombia, Perú, Argentina y Ecuador también enfrentan cambios climáticos similares que afectan las precipitaciones en zonas altas. La experiencia chilena demuestra que la inversión en tecnología de nieve artificial es necesaria pero insuficiente a largo plazo. Para la región, esto representa una oportunidad para desarrollar estrategias integradas de adaptación al cambio climático que incluyan diversificación económica en territorios montañosos.
Preguntas frecuentes
¿Pueden operar completamente los centros de esquí con nieve artificial?
No completamente. Aunque la nieve artificial es de calidad equivalente a la natural, los sistemas de fabricación requieren temperaturas específicas y no pueden cubrir el 100% de las pistas simultáneamente. Además, la experiencia turística completa depende de factores como paisaje natural cubierto de nieve, que tienen impacto psicológico y publicitario importante para atraer turismo internacional.
¿Cuándo se espera que mejore la situación?
Un frente climático proveniente del sur se espera para el domingo, que podría traer nieve en sectores sobre 2.500 metros de altura. Sin embargo, esto sería alivio temporal. Los meteorólogos advierten que las tendencias del cambio climático sugieren que estas condiciones de sequía y déficit de precipitaciones se prolongarán en futuras temporadas, requiriendo adaptación estructural a largo plazo.
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