Dos décadas atrás, Hugo Chávez proclamaba que el capitalismo era la raíz de toda miseria y que solo el socialismo podría redimir a los pueblos latinoamericanos. Hoy, ese legado ideológico se desmorona a una velocidad sorprendente en Venezuela, impulsado por una serie de reformas que contradicen frontalmente los principios que fundaron la llamada revolución bolivariana.

Un giro histórico tras la caída de Maduro

Todo comenzó a cambiar de forma drástica tras la operación militar estadounidense del pasado 3 de enero, que concluyó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. Desde entonces, el gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez ha emprendido una acelerada transformación del modelo económico venezolano mediante reformas legales aprobadas por el Parlamento chavista y medidas de carácter ejecutivo.

Lo que antes era anatema ideológico ahora se convierte en política de Estado. A continuación, tres ejemplos concretos que ilustran cómo Venezuela parece estar abandonando el modelo en el que el Estado era el actor económico por excelencia.

1. Venezuela vuelve a los mercados internacionales

El pasado 13 de mayo, el gobierno interino venezolano anunció el inicio de un proceso que calificó como ‘integral y ordenado’ para reestructurar su deuda pública externa y la de Petróleos de Venezuela (PDVSA). El objetivo declarado es liberar al país de la carga acumulada durante años de impago, renegociando plazos con acreedores y buscando posibles condonaciones.

Este anuncio llegó pocas semanas después de que el gobierno de Rodríguez restableciera relaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, dos organismos que los líderes chavistas habían criticado sin descanso durante décadas.

El contraste es llamativo. En 2008, Chávez llegó a declarar públicamente que el FMI ‘debería suicidarse’ y lo culpó de la crisis financiera global de ese año. Más recientemente, ya en 2025, el propio Maduro llegó a calificar de ‘traidor’ a cualquier venezolano que pensara en negociar con dicho organismo multilateral.

La reacción de los mercados fue positiva. Según la agencia Bloomberg, los bonos venezolanos repuntaron más de un 2%, mientras que los de PDVSA avanzaron hasta un 4% tras conocerse la noticia. Una señal de que el mundo financiero recibió el anuncio con cautela pero con optimismo.

Una deuda monumental y llena de incógnitas

Sin embargo, los expertos advierten que el camino será largo y complejo. El economista venezolano José Manuel Puente, profesor del IESA y del IE University de Madrid, señaló que el proceso arranca sin tener claridad sobre los números reales.

‘Estamos comenzando un proceso de renegociación sin tener los números en la mesa. No sabemos cuánto se debe ni a quién se le debe’, afirmó Puente.

El especialista también destacó la falta de transparencia sobre la deuda contraída con China y sobre si en las cifras oficiales se incluyen los miles de millones correspondientes a litigios internacionales pendientes con empresas como Exxon Mobil y ConocoPhillips.

Los datos son reveladores: en 1998, la deuda externa venezolana ascendía a unos 35.000 millones de dólares. Hoy se estima que oscila entre los 170.000 y 190.000 millones de dólares, lo que convertiría a Venezuela en uno de los países más endeudados del mundo en términos relativos.

Un modelo que se reinventa a la fuerza

La transformación económica que vive Venezuela no responde únicamente a una decisión ideológica deliberada, sino también a la presión de circunstancias excepcionales: sanciones internacionales, colapso de la industria petrolera, hiperinflación y una emigración masiva que ha vaciado al país de talento humano y fuerza laboral.

Lo que sí resulta innegable es que el modelo que durante más de dos décadas presentó al Estado como rector absoluto de la economía está siendo desarmado pieza por pieza. Y lo está haciendo, paradójicamente, desde las mismas instituciones que lo construyeron.

Venezuela abre así un capítulo inédito en su historia contemporánea, uno en el que las palabras de Chávez sobre el socialismo suenan cada vez más lejanas frente a la realidad de bonos, acreedores y organismos financieros internacionales.

Publicidad
Fuente: NEWS MEDIA · Publicado el 18 de mayo de 2026
Compartir este artículo
X (Twitter) Facebook WhatsApp