Los ministros de Finanzas del Grupo de los Siete (G7) se reunieron en París para abordar los principales desafíos económicos que sacuden al mundo, con dos focos de atención dominando la agenda: las sanciones contra Rusia y el impacto del bloqueo del estrecho de Ormuz, cerrado por Irán desde marzo pasado a raíz del conflicto que mantiene con Estados Unidos e Israel.

Unanimidad en el apoyo a Ucrania

Al concluir el encuentro, el ministro francés de Economía y Finanzas, Roland Lescure, fue contundente: los países del G7 están ‘unánimes’ en su voluntad de ‘mantener la presión sobre Rusia’. Según Lescure, el objetivo prioritario es impedir que Moscú obtenga beneficios estratégicos derivados tanto de la guerra en Ucrania como de la escalada en Oriente Medio.

Sin embargo, la cumbre no estuvo exenta de fricciones. Justo al inicio de los debates, Washington anunció que prorrogará temporalmente la suspensión de sanciones sobre el petróleo ruso almacenado en alta mar, una medida que generó malestar entre algunos socios europeos.

Europa se opone a aliviar las sanciones

El comisario europeo de Economía, Valdis Dombrovskis, no tardó en expresar su desacuerdo. ‘Desde el punto de vista de la UE, no creemos que este sea el momento de aliviar la presión sobre Rusia’, declaró antes de que comenzaran las discusiones formales.

Dombrovskis fue más allá y señaló que es precisamente Rusia quien se beneficia del conflicto con Irán, dado el encarecimiento de los combustibles fósiles que este provoca. ‘Al contrario, deberíamos reforzar la presión’, subrayó el comisario, dejando en evidencia las diferencias entre la postura europea y la estadounidense.

Debates ‘francos y a veces difíciles’

Lescure describió el clima de la reunión con palabras que no dejaban lugar a dudas: ‘conversaciones francas, a veces difíciles, directas’. El encuentro contó con la presencia de Scott Bessent, secretario del Tesoro de Estados Unidos, quien tuvo que defender la polémica decisión de su gobierno ante sus homólogos.

A pesar de las tensiones internas, los miembros del G7 lograron emitir un comunicado conjunto en el que reclaman el ‘rápido restablecimiento de un tránsito libre y seguro’ por el estrecho de Ormuz, una de las vías marítimas más estratégicas del planeta para el transporte de hidrocarburos.

Riesgos para la economía mundial

El documento final también reafirma el ‘compromiso con la cooperación multilateral’ para hacer frente a los riesgos económicos globales. ‘La incertidumbre económica ha aumentado los riesgos para el crecimiento y la inflación en el contexto del conflicto en curso en Oriente Medio’, advierte el texto.

El comunicado pone especial énfasis en ‘las presiones sobre las cadenas de suministro de energía, alimentos y fertilizantes’, y destaca que los países más vulnerables son quienes sufren con mayor intensidad estas disrupciones.

Camino a la cumbre de Évian

Esta reunión de ministros de Finanzas actúa como antesala de la cumbre del G7 que se celebrará en junio en Évian, la localidad francesa a orillas del lago Lemán, bajo la presidencia de Emmanuel Macron. Se espera que Donald Trump participe en dicho encuentro, lo que añade una capa adicional de expectación política al evento.

Bajo la presidencia francesa del foro, la reunión parisina amplió su alcance invitando a naciones no miembros. Brasil, India, Kenia y Corea del Sur se sentaron a la mesa junto a los integrantes habituales: Canadá, Alemania, Francia, Italia, Japón, Reino Unido y Estados Unidos, en una señal de que los grandes desafíos globales requieren respuestas que vayan más allá del club tradicional de economías avanzadas.

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Fuente: NEWS MEDIA · Publicado el 19 de mayo de 2026
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