El legendario Orient Express regresa con una nueva aventura sobre raíles. A partir del 22 de octubre de 2026, el tren más famoso de la historia retomará su espíritu original con una ruta que conectará Roma con Estambul en cinco días y cuatro noches de lujo absoluto. El precio de entrada: 20.000 euros por persona.
Un viaje que evoca el glamour de otra época
Bautizado como La Dolce Vita Orient Express, este servicio ferroviario de alta gama bebe directamente de la esencia del tren original que cautivó a viajeros y escritores hace más de 140 años. Sin embargo, lo hace con un marcado sello italiano contemporáneo, apostando por el diseño, la gastronomía y la experiencia sensorial como pilares de la propuesta.
Todo comienza antes incluso de subir al tren. Los pasajeros serán recibidos en la sala Orient Express de la estación Roma Ostiense, un espacio diseñado por el arquitecto Hugo Toro, donde les aguardan copas de vino espumoso, aperitivos tradicionales italianos y música en directo. Un preludio a la altura de lo que está por venir.
Suites inspiradas en la Italia de los años sesenta
Una vez a bordo, los viajeros descubrirán cabinas y suites diseñadas por el reconocido estudio milanés Dimorestudio, con una estética que evoca la Italia elegante y sofisticada de los años sesenta. Las cabinas deluxe ofrecen unos siete metros cuadrados de espacio, mientras que las suites alcanzan los once metros cuadrados.
La experiencia gastronómica corre a cargo del chef Heinz Beck, galardonado con tres estrellas Michelin, quien firma los menús del coche restaurante. Alta cocina sobre raíles, con el paisaje europeo desfilando al otro lado de la ventana.
Paradas imprescindibles en el corazón de Europa
El itinerario está cuidadosamente diseñado para combinar el placer del trayecto con la exploración de algunas de las ciudades más fascinantes del continente.
La primera parada es Venecia, donde los pasajeros podrán perderse por sus canales, embarcarse en un recorrido por la laguna o adentrarse en la historia de la ciudad siguiendo los pasos del mítico Casanova.
A continuación, el tren se detiene en Budapest, la llamada ‘perla del Danubio’. Sus dos orillas, Buda y Pest, ofrecen una combinación irresistible de historia, arquitectura y gastronomía, con tiempo libre para un almuerzo tranquilo a orillas del río.
El recorrido continúa cruzando los Cárpatos para descubrir dos joyas rumanas: la ciudad medieval de Brașov y la localidad de montaña de Sinaia, escenarios que parecen sacados de otro tiempo.
Estambul, el destino final
El viaje culmina a las orillas del Bósforo, donde Estambul despliega sus cúpulas, bazares y calles vibrantes ante los viajeros. Un final de trayecto que es, en realidad, una invitación a seguir explorando hacia el este.
Este nuevo Orient Express no pretende ser solo un medio de transporte, sino una experiencia en sí misma, una burbuja de lujo en movimiento que rescata el romanticismo del viaje pausado en una era dominada por la inmediatez.
Para quienes puedan permitírselo, será sin duda uno de los trayectos más memorables de su vida. Para el resto, el sueño sigue siendo, de momento, una cuestión de ahorro y paciencia.



