El Papa León XIV visitó este martes la Universidad La Sapienza de Roma, la mayor de Europa, donde fue recibido con una ovación multitudinaria de estudiantes y profesores. El Pontífice pronunció un discurso contundente en el que defendió la paz, la ecología y alertó sobre los peligros del rearme militar y el uso de la inteligencia artificial en los conflictos bélicos.
Una bienvenida histórica en el campus
Cientos de jóvenes recibieron al Papa entre vítores, aplausos y gritos de ‘¡Viva el Papa!’ a su llegada al campus universitario. León XIV se dirigió a los presentes señalando que su visita quería ser ‘signo de una nueva alianza educativa entre la Iglesia que está en Roma y vuestra prestigiosa Universidad’.
La última visita de un Pontífice a La Sapienza se remontaba a Juan Pablo II, quien acudió al centro en 1991 y regresó en 2003 para recibir un título honorífico. En 2008, Benedicto XVI tuvo que cancelar su asistencia ante las protestas de parte del profesorado y el alumnado, un episodio que dejó una herida simbólica en las relaciones entre la Iglesia y esta institución fundada en 1303 por el Papa Bonifacio VIII.
Un discurso firme contra la guerra y el rearme
En el Aula Magna, el Papa habló durante casi tres cuartos de hora ante un público que lo escuchó de pie. Animó a los jóvenes a ‘no ceder a la resignación, transformando la inquietud en profecía’, y los invitó a ser ‘artesanos de la verdadera paz: desarmados y desarmando, humildes y perseverantes, trabajando por la concordia entre los pueblos’.
León XIV no eludió los conflictos más dolorosos del momento. Mencionó explícitamente Ucrania, Gaza, los territorios palestinos, el Líbano e Irán como ejemplos de ‘la evolución inhumana de la relación entre la guerra y las nuevas tecnologías en una espiral de aniquilación’.
El Pontífice también advirtió sobre el uso de la inteligencia artificial en el ámbito militar. Señaló que es ‘necesario vigilar el desarrollo y la aplicación de la IA para que no reste importancia a las opciones humanas y empeore el carácter trágico de los conflictos’.
Crítica directa al gasto en defensa europeo
Uno de los momentos más destacados del discurso fue su crítica frontal al incremento del gasto militar en Europa. ‘No llamen defensa a un rearme que aumenta las tensiones y la inseguridad’, afirmó el Papa, quien añadió que dicho gasto ‘empobrece las inversiones en educación y sanidad, niega la confianza en la diplomacia y enriquece a unas élites a las que nada importa el bien común’.
León XIV también valoró el compromiso de La Sapienza con el acceso universal a la educación, destacando el acuerdo entre la Diócesis de Roma y la universidad para abrir un corredor humanitario universitario desde la Franja de Gaza, una iniciativa que calificó de especialmente significativa.
El cambio climático y la salud mental de los jóvenes
El Papa recuperó el legado del Papa Francisco y su encíclica Laudato si’ para subrayar la urgencia de la crisis climática. Reconoció que, a pesar de los esfuerzos realizados en la última década, ‘la situación no parece haber mejorado’.
Finalmente, León XIV mostró su preocupación por el bienestar emocional de las nuevas generaciones. ‘Muchos jóvenes están enfermos’, afirmó, atribuyendo ese malestar al ‘chantaje de las expectativas y la presión del rendimiento’, fruto de ‘un sistema distorsionado que reduce a las personas a números, exasperando la competitividad y abandonándonos a espirales de ansiedad’.
El discurso del Papa en La Sapienza quedará como uno de los más directos y políticamente cargados de su pontificado, abordando desde la guerra hasta la salud mental con una claridad que difícilmente pasará desapercibida.



