La muerte de Anastasiia Berezovska, sospechosa del intento de asesinato del oligarca Vadim Ermolaev en Mónaco el 29 de junio, ha desencadenado una crisis de credibilidad en los servicios de inteligencia ucranios. Dos agentes detenidos —Vladyslav Reut, de 33 años, y Vitaliy Zhykovych, de 49 años— se acusan mutuamente del crimen durante sus comparecencias ante el tribunal de Kiev, complicando aún más una investigación que ha revelado vínculos con operaciones encubiertas y posibles órdenes superiores.

El hallazgo del cadáver de Berezovska en un bosque al oeste de Kiev el pasado lunes marcó un punto de quiebre en el caso. Reut, agente del GUR (servicio de inteligencia del Ministerio de Defensa), confesó inicialmente ser el autor de los disparos, pero durante la audiencia judicial cambió su versión y acusó a Zhykovych de ejecutar el disparo fatal. Ambos permanecen en prisión preventiva sin opción de libertad bajo fianza, mientras los investigadores intentan desentrañar quién realmente apretó el gatillo y si actuaron bajo órdenes de superiores.

Contexto y antecedentes

Berezovska llegó a Kiev días después de la explosión en Mónaco que hirió al oligarca Ermolaev, su esposa y su hijo de 13 años. Su huida fue extraordinaria: escapó a pie hacia Francia, luego atravesó Italia y Alemania en coche, y finalmente llegó a Ucrania en autobús desde Polonia. Una vez en Kiev, estableció contacto con su familia y con los dos agentes detenidos, quienes le realizaron varias transferencias bancarias. La policía rastreó estas comunicaciones y contactos, lo que permitió identificar y arrestar a ambos hombres.

Zhykovych tiene un historial especialmente turbio: fue agente del SBU (la agencia de contrainteligencia ucraniana) hasta su despido en 2022, momento en el que se unió a los reservistas del ejército tras la invasión rusa. Reut trabaja directamente para el ministerio de Defensa ucranio. El hecho de que ambos pertenezcan o hayan pertenecido a servicios de inteligencia oficiales agrega un nivel adicional de complejidad a la investigación, principalmente porque sugiere posibles implicaciones institucionales.

Puntos clave

  • Vladyslav Reut confessó inicialmente el asesinato pero cambió su versión en tribunal, culpando a Vitaliy Zhykovych de ejecutar los disparos fatales.
  • Berezovska recibió dos disparos en la nuca; su cuerpo fue encontrado enterrado en un bosque tras indicaciones de Reut.
  • Ambos detenidos coinciden en que recogieron a Berezovska juntos en un vehículo y la llevaron al bosque, pero discrepan sobre quién disparó.
  • El abogado de Zhykovych ha sugerido que los servicios de inteligencia rusos podrían estar detrás del operativo, lo que añade una dimensión geopolítica al caso.
  • El fiscal mantiene que ambos actuaron de manera coordinada y han sido acusados de asesinato premeditado, con indicios de que recibieron órdenes superiores.

Qué significa esto?

Este caso revela grietas profundas en la estructura de seguridad ucraniana durante la guerra. Si bien Ucrania ha ganado reconocimiento internacional por su resistencia contra la invasión rusa, este incidente demuestra que dentro de sus servicios de inteligencia existen operaciones encubiertas, posibles ejecuciones extrajudiciales y cadenas de mando cuestionables. El cambio de versión de Reut —que pasó de confesar como autor a culpar a su cómplice— sugiere presiones, negociaciones o intentos de obtener sentencias reducidas. La insinuación del abogado de Zhykovych sobre infiltración rusa añade un elemento de paranoia institucional que es común en conflictos prolongados.

La muerte de Berezovska también plantea interrogantes sobre el destino de testigos y sospechosos en operaciones de seguridad nacional. ¿Fue eliminada porque sabía demasiado? ¿Fue una ejecución ordenada desde arriba? ¿O fue un acto impulsivo de dos agentes que querían cerrar un caso comprometedor? Las respuestas a estas preguntas tendrán implicaciones no solo para la justicia ucraniana, sino para la confianza pública en instituciones de seguridad que, en teoría, operan bajo Estado de derecho incluso durante la guerra.

Perspectiva para Colombia y América Latina

Este caso es un recordatorio inquietante para países latinoamericanos como Colombia, México y Perú, donde los servicios de inteligencia han enfrentado acusaciones similares de operaciones encubiertas, desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales. La diferencia es que Ucrania aún lidia con una guerra activa, lo que crea un entorno donde tales abuso pueden justificarse como necesidades de seguridad nacional. Sin embargo, como han aprendido dolorosamente varios países latinoamericanos, permitir que servicios de inteligencia actúen sin supervisión real durante conflictos sienta precedentes peligrosos que perduran después de que termina la guerra. La investigación pública y transparente que debe prevalecer es fundamental para evitar que Ucrania reproduzca los patrones de represión que han marcado a otras naciones.

Preguntas frecuentes

¿Por qué Berezovska fue considerada sospechosa del atentado en Mónaco?

Aunque no se ha revelado públicamente el fundamento completo de las sospechas, la fiscalía de Mónaco la identificó como principal sospechosa del intento de asesinato del oligarca Vadim Ermolaev. Su huida inmediata hacia Ucrania, coordinada con los dos agentes detenidos, fortaleció los indicios en su contra. Sin embargo, la cadena de transferencias bancarias entre ella y los agentes sugiere que pudo haber sido un peón en un juego más grande.

¿Existe evidencia de que los servicios de inteligencia ucranianos ordenaron el asesinato?

Hasta ahora, no se ha probado directamente la implicación institucional de los servicios ucranianos en el atentado de Mónaco. Sin embargo, el abogado de Reut dejó entrever que ambos hombres actuaban «acatando órdenes de sus superiores». El fiscal está investigando esto, pero los dos detenidos aún no han proporcionado evidencia concluyente de una cadena de mando clara. La sugerencia del abogado de Zhykovych sobre posible infiltración rusa también complica cualquier conclusión definitiva.

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Fuente: News Media · Publicado el 10 de julio de 2026
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