Brasil lleva 24 años sin levantar una Copa del Mundo. La última vez fue en Corea y Japón 2002, con aquella generación irrepetible encabezada por Ronaldo, Rivaldo, Ronaldinho y Roberto Carlos. Desde entonces, la Canarinha ha acumulado decepciones, y la más dolorosa fue la semifinal perdida en casa, en el Mundial de 2014, que derivó en una humillación histórica.

Ahora, con el torneo de 2026 en el horizonte y la llegada de Carlo Ancelotti al banquillo brasileño, la ilusión ha vuelto. El técnico italiano, reconocido mundialmente por su habilidad para gestionar vestuarios con grandes figuras, presentó esta semana una prelista de 55 jugadores. Entre ellos, con más pena que gloria, aparece el nombre de Neymar Jr.

Una prelista que no garantiza nada

Estar en esa lista de 55 no significa tener el pasaje asegurado al Mundial. Solo 26 jugadores serán los elegidos para subirse al avión cuando arranque el torneo el 11 de junio en el Estadio Azteca. Y Neymar, que actualmente defiende la camiseta del Santos de Brasil, todavía no ha recibido ni una sola convocatoria oficial de Ancelotti desde que el italiano asumió el cargo hace poco más de un año.

El propio entrenador fue cauto cuando los medios le preguntaron por el delantero. ‘Debo considerar muchas cosas’, afirmó Ancelotti en declaraciones a la agencia Reuters. ‘Neymar es un jugador importante para este país, por el talento que demostró siempre, y que tuvo un problema del que se está recuperando. Está trabajando fuerte, está jugando y en el último tiempo mejoró mucho’, señaló, antes de agregar que ‘para mí no es una decisión tan simple. Tengo que evaluar muy bien los pros y los contras’.

Un historial de lesiones que pesa demasiado

Las palabras del técnico reflejan una realidad incómoda. Neymar, que brilló en el FC Barcelona junto a Lionel Messi y Luis Suárez, y que fue durante años el emblema de la selección brasileña, lleva ya varios años en franca regresión. A sus 33 años, el paso por el Al-Hilal de Arabia Saudita fue un desastre: apenas disputó 428 minutos en siete partidos antes de sufrir una rotura de ligamento cruzado en la rodilla que lo alejó de los campos durante 340 días.

Ese fue el punto de quiebre. Desde entonces, las lesiones se convirtieron en su sombra más fiel. De Arabia Saudita regresó a Santos, pero tampoco allí pudo recuperar la regularidad. Cinco lesiones en dos temporadas, incluyendo una operación reciente en la rodilla que lo marginó durante dos meses. El dato más preocupante es que no ha logrado encadenar cinco partidos consecutivos en mucho tiempo.

La puerta que le abre Estevao

Paradójicamente, hay un jugador joven que podría ser clave en el futuro de Neymar en la selección: Estevao Willian, la joven promesa del fútbol brasileño. Su proyección y su nivel en el campo han generado un debate interno sobre los cupos disponibles en el ataque de la Canarinha, lo que de alguna forma mantiene viva la conversación sobre si hay o no lugar para ‘Ney’ en el esquema de Ancelotti.

Mientras tanto, figuras como Vinícius Júnior y Raphinha ya tienen su lugar asegurado en el proyecto brasileño, y la competencia por los puestos restantes en la delantera es feroz. Neymar sabe que el tiempo se agota y que este podría ser su último tren hacia una Copa del Mundo. Su cuarta participación mundialista depende ahora de su cuerpo, de su rendimiento en Santos y de la decisión final de un entrenador que, aunque lo valora, exige garantías que el brasileño todavía no ha podido ofrecer.

Brasil sueña con el hexacampeonato. La pregunta es si Neymar seguirá siendo parte de ese sueño o si el relevo generacional lo dejará definitivamente fuera del escenario más grande del fútbol mundial.

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Fuente: NEWS MEDIA · Publicado el 13 de mayo de 2026
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