En medio de cuestionamientos institucionales y dudas sobre el ritmo del proceso de paz con la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB), el jefe negociador del Gobierno, Armando Novoa, salió al paso para defender la instalación de las Zonas de Ubicación Temporal (ZUT) y rechazar las críticas que apuntan a una supuesta aceleración indebida de las negociaciones.
La Defensoría encendió las alarmas
La Defensoría del Pueblo advirtió recientemente que las ZUT únicamente deberían establecerse cuando un proceso de paz haya alcanzado una fase avanzada con miras al desarme efectivo. La entidad consideró que el proceso podría estar avanzando de forma prematura, lo que generó un debate público sobre si el Gobierno está apresurando los tiempos por razones ajenas a la negociación misma.
Ante esta postura, Novoa fue enfático: los tiempos del proceso no están marcados por el calendario electoral, sino por la necesidad de concretar avances reales en la mesa. Según el negociador, existen elementos concretos que permiten afirmar que las condiciones para establecer estas zonas ya están dadas dentro del marco de negociación con la CNEB.
¿Qué son las Zonas de Ubicación Temporal?
Las ZUT son espacios territoriales delimitados donde los integrantes de grupos armados se concentran durante una fase avanzada del proceso de paz, con el objetivo de facilitar el cese de hostilidades, la verificación y, eventualmente, el desarme. En el caso de la CNEB, se ha avanzado en la adecuación de una zona en el departamento de Putumayo.
Novoa subrayó que en estos espacios no habrá coacción de ningún tipo por parte de grupos armados, y que los mecanismos de monitoreo y verificación serán robustos, con participación de múltiples actores nacionales e internacionales que garanticen la transparencia del proceso.
La sombra del calendario electoral
Uno de los flancos más sensibles del debate es la posible interferencia de los grupos armados en las zonas donde operarán las ZUT durante el período electoral. Críticos del proceso han señalado que la presencia de estos grupos en territorios específicos podría traducirse en presión sobre las comunidades a la hora de votar.
Novoa rechazó ese escenario y aseguró que los mecanismos de control están diseñados precisamente para blindar el proceso democrático de cualquier injerencia armada.
El video de Walter Mendoza, otra polémica
En paralelo, circuló en redes sociales un video del negociador de la CNEB, Walter Mendoza, en el que expresaría opiniones favorables hacia la candidatura del senador Iván Cepeda. El material generó reacciones inmediatas y puso sobre la mesa preguntas incómodas sobre la neutralidad de los actores del proceso frente a la contienda electoral.
Este episodio se suma a las dudas planteadas por varios gobernadores del país, quienes también han manifestado reservas sobre la instalación de las ZUT en sus territorios, sin que hasta el momento el Gobierno haya ofrecido respuestas definitivas a todas sus inquietudes.
Un proceso que camina entre la esperanza y la incertidumbre
El avance de las negociaciones con la CNEB sigue generando expectativas, pero también resistencias. Para el Gobierno, las ZUT representan un paso necesario hacia la paz. Para sus críticos, la velocidad del proceso y el contexto electoral hacen indispensable una mayor cautela y transparencia.
Lo que está claro es que el debate apenas comienza, y que las respuestas de Novoa, aunque firmes, no han logrado disipar todas las dudas que pesan sobre este capítulo del proceso de paz colombiano.



