El presidente de Colombia, Gustavo Petro, retuiteó en sus redes sociales una noticia completamente fabricada que usurpaba la identidad visual del diario El Tiempo para afirmar que el exministro de Agricultura Andrés Felipe Arias había respaldado la candidatura de Abelardo de la Espriella. La imagen, elaborada con inteligencia artificial, fue desmentida por el propio medio colombiano, que la catalogó como un montaje y una pieza de desinformación deliberada.
El hecho resulta particularmente grave por dos razones: la primera, que el primer mandatario del país amplificó el contenido falso desde su cuenta oficial, con el alcance masivo que eso implica; la segunda, que la pieza fue confeccionada con herramientas de IA para imitar de manera convincente el estilo gráfico de uno de los medios de mayor circulación en Colombia, lo que eleva el nivel de sofisticación de la desinformación política en plena campaña electoral.
Contexto y antecedentes
Colombia atraviesa un período de intensa polarización política en el que las redes sociales se han convertido en el principal campo de batalla del debate público. Abelardo de la Espriella, abogado penalista de alto perfil mediático, se ha posicionado como candidato presidencial con un discurso de oposición al gobierno de Petro, lo que lo convierte en blanco frecuente de campañas de desinformación. Por su parte, Andrés Felipe Arias, exministro de Agricultura del gobierno de Álvaro Uribe, es una figura del uribismo con peso simbólico considerable, cuyo supuesto apoyo a De la Espriella habría tenido relevancia política real, de haber sido cierto.
El uso de imágenes generadas o alteradas con inteligencia artificial para fabricar noticias falsas no es nuevo en Colombia ni en América Latina, pero sí es creciente. En este caso, los creadores del montaje optaron por suplantar la identidad de El Tiempo, un periódico fundado en 1911 que goza de reconocimiento nacional como fuente de referencia, con el objetivo de otorgarle credibilidad automática al contenido falso ante lectores desprevenidos.
El mismo medio también tuvo que desmentir otro bulo relacionado con De la Espriella: un video que circulaba en redes y pretendía mostrar al candidato golpeando a su pareja, cuando en realidad correspondía a una grabación de una denuncia registrada en México. Dos piezas de desinformación distintas, en el mismo ciclo noticioso, apuntando al mismo candidato.
Los puntos clave
- El presidente Gustavo Petro retuiteó una noticia falsa fabricada con inteligencia artificial que suplantaba la identidad visual del diario El Tiempo.
- La pieza inventada afirmaba falsamente que Andrés Felipe Arias había expresado su adhesión a la candidatura de Abelardo de la Espriella.
- El Tiempo desmintió el contenido de forma explícita, señalando que se trata de un montaje y que el medio nunca publicó dicha información.
- En paralelo, también circuló otro video falso que pretendía mostrar a De la Espriella agrediendo a su pareja, cuando la grabación original provenía de un caso documentado en México.
- Ambos casos revelan una estrategia coordinada de desinformación contra un candidato opositor en pleno período preelectoral colombiano.
¿Qué significa esto?
Que el propio jefe de Estado amplifique desinformación desde su cuenta oficial no es un error menor ni un descuido fácil de justificar. Petro cuenta con millones de seguidores y su actividad en redes tiene cobertura mediática permanente. Cuando un mandatario retuitea sin verificar, no solo contribuye a la propagación del engaño: también normaliza la práctica de circular contenido sin contraste, y debilita la confianza en los medios legítimos que después deben salir a desmentir. El daño reputacional para los involucrados puede ser irreversible, incluso después de publicada la rectificación.
Desde una perspectiva más amplia, este episodio pone sobre la mesa una pregunta urgente: ¿tienen los actores políticos responsabilidad legal y ética sobre lo que difunden en sus plataformas digitales? En varios países de la región se debate si los mandatarios deben someterse a estándares más estrictos de verificación antes de compartir contenido, especialmente cuando ese contenido ataca directamente a figuras de la oposición. La respuesta todavía no tiene forma jurídica concreta en Colombia.
Perspectiva para América Latina
El fenómeno de las ‘fake news’ construidas con inteligencia artificial y diseñadas para imitar medios de comunicación establecidos es una tendencia en ascenso en toda América Latina. México, Argentina, Brasil y Venezuela han registrado casos similares en los que imágenes o titulares falsos usurpan la identidad de periódicos reconocidos para manipular la opinión pública, especialmente en períodos electorales. Lo que hace diferente el caso colombiano de esta semana es que el vector de amplificación fue el propio presidente de la república, lo que le da una dimensión institucional inédita al problema.
Para las audiencias latinoamericanas, el episodio es una alerta práctica: ni siquiera el formato visual de un medio reconocido garantiza la autenticidad del contenido. La verificación debe ser un hábito del lector, no solo una obligación del periodista. Iniciativas de fact-checking como las que desarrollan medios colombianos —entre ellos el propio El Tiempo con su sección El Filtro— resultan más necesarias que nunca en este ecosistema informativo contaminado.
El caso seguirá generando debate político en Colombia en las próximas semanas, sobre todo en lo que respecta a la responsabilidad de Petro por haber difundido el contenido falso y a si ofrecerá una rectificación pública. Habrá que observar también si las autoridades electorales o judiciales colombianas toman alguna acción en relación con la campaña de desinformación identificada contra De la Espriella, y si el debate sobre regulación de la IA en contextos electorales gana terreno en el Congreso.



