La segunda mitad de 2026 presenta un escenario económico global caracterizado por una cadena de riesgos interconectados que podría definir el desempeño de la economía mundial. Según un nuevo informe de Oxford Economics, el factor más crítico es el mantenimiento del acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán, cuya durabilidad determinará si los mercados reciben impulsos positivos o enfrentan nuevas turbulencias. Ryan Sweet, economista jefe global de la consultora, describe este pacto como «la ficha clave que determinará si otros riesgos se amplifican o se atenúan».

La consultora prevé una aceleración económica global con un crecimiento anualizado del 3,1% en la segunda mitad del año, contrastando significativamente con la débil expansión del 1,6% registrada en el primer semestre. Este optimismo depende fundamentalmente de que el precio del petróleo se mantenga bajo control, lo que trasladaría alivio inflacionario a las rentas de los hogares y mejoraría las condiciones financieras en mercados emergentes. Sin embargo, Sweet califica las probabilidades de lograr un acuerdo duradero en «cara o cruz», reconociendo la incertidumbre que rodea este escenario.

Contexto y antecedentes

El primer semestre de 2026 ha estado marcado por eventos que han puesto presión significativa en los mercados financieros globales. La guerra en la región de Medio Oriente ha generado volatilidad en los precios del petróleo, mientras que simultáneamente el sector de la inteligencia artificial ha experimentado un auge sin precedentes que ha impulsado los índices tecnológicos. A mediados de junio, un intercambio de ataques entre fuerzas estadounidenses e iraníes volvió a poner en riesgo el frágil acuerdo de paz, demostrando lo delicado que es el equilibrio geopolítico actual.

Este contexto es especialmente relevante porque los precios del petróleo tienen efectos cascada en múltiples sectores de la economía global. No solo afectan directamente al costo de vida de los consumidores, sino que también impactan en las cadenas de suministro, especialmente las relacionadas con tecnología y manufactura. Los bancos centrales mundial han mantenido una vigilancia constante sobre estos desarrollos, listos para ajustar sus políticas monetarias en respuesta a cualquier cambio significativo en las presiones inflacionarias.

Puntos clave

  • Oxford Economics prevé crecimiento global de 3,1% en H2 2026 si se mantiene la paz, frente a 1,6% en el primer semestre
  • El acuerdo de paz EE.UU.-Irán es determinante: si persiste, el barril Brent promediaría alrededor de 70 dólares; si se rompe, podría alcanzar los 90-94 dólares según otras proyecciones
  • Un incidente de escalada en el estrecho de Ormuz a mediados de julio será el primer indicador crítico del estado del acuerdo
  • Los aranceles estadounidenses expiran el 24 de julio, con planes de nuevas medidas que podrían generar ingresos de 25-30 mil millones de dólares mensuales
  • Europa intensifica investigaciones comerciales contra China (51 en 2026 vs. 17 hace un año) y prepara estrategia de seguridad económica

¿Qué significa esto?

Si el acuerdo de paz se mantiene, la economía global recibiría un «viento de cola desinflacionista» que facilitaría el trabajo de los bancos centrales, permitiendo posibles reducciones de tasas de interés y mejorando las condiciones de financiamiento para empresas y consumidores. Los mercados emergentes, particularmente vulnerables a fluctuaciones en precios de energía, experimentarían alivio en sus presiones inflacionarias. Las valoraciones tecnológicas, que han impulsado los mercados bursátiles globales, se beneficiarían de menores presiones sobre las cadenas de suministro asiáticas.

En contraste, una ruptura del acuerdo generaría una cascada de consecuencias ampliada. Sweet advierte que esto no solo encarecería el petróleo, sino que presionaría sobre cadenas de suministro de IA en Asia, obligaría a los bancos centrales a adoptar posturas más agresivas, endurecería las condiciones financieras globales y podría afectar incluso resultados electorales en Estados Unidos e Israel. La amplitud de este efecto multiplicador subraya la interconexión de la economía contemporánea, donde un evento geopolítico en una región puede reverberar globalmente en cuestión de días.

Perspectiva para Colombia y América Latina

Para Colombia y América Latina, el desenlace de esta situación tiene implicaciones directas en múltiples frentes. Un escenario de petróleo barato beneficiaría a países importadores netos de energía como Perú y Chile, aliviando presiones inflacionarias y mejorando márgenes para manufactura y transporte. Sin embargo, Colombia, principal productor petrolero de la región, enfrentaría presión fiscal si los precios caen. La volatilidad también afecta los flujos de capital hacia mercados emergentes latinoamericanos, dependientes de apetito de riesgo global.

Las tensiones comerciales entre EE.UU., China y Europa generan otro nivel de riesgo para la región. Si los aranceles se elevan significativamente, las cadenas de valor global se reorganizarían, potencialmente beneficiando a algunos productores latinoamericanos como proveedores alternativos, pero también incrementando costos de importación. La estrategia de seguridad económica europea podría crear oportunidades de comercio selectivo para países latinoamericanos que cumplan estándares de relocalización de cadenas de suministro.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el precio del petróleo que Oxford Economics espera si se mantiene la paz?

Oxford Economics proyecta que el barril Brent se sitúe de media en la franja baja de los 70 dólares por barril si el acuerdo de paz entre EE.UU. e Irán se mantiene. Esta proyección contrasta significativamente con la de Morgan Stanley, que anticipa precios cercanos a 90 dólares por barril a finales de año, y la del Banco Mundial, que prevé un promedio de 94 dólares para 2026.

¿Qué rol juega el estrecho de Ormuz en la evaluación del acuerdo?

El tráfico por el estrecho de Ormuz es un indicador adelantado crucial del estado del acuerdo. Ryan Sweet señala que el pacto comprende restablecer completamente el tráfico en este punto de estrangulamiento en 30 días, con mediados de julio como primer plazo firme. Un retorno sostenido al 75% o más del tráfico previo a la guerra aumentaría las probabilidades de que el acuerdo se esté manteniendo.

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Fuente: NEWS MEDIA · Publicado el 8 de julio de 2026
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