En un movimiento sin precedentes en México, la Asamblea Comunitaria de Santa Catarina Juquila, municipio ubicado en la región de la Costa de Oaxaca, aprobó por mayoría la prohibición de venta y distribución de productos de Grupo Bimbo. La medida entró en vigor bajo el Bando de Buen Gobierno municipal y busca reducir significativamente la generación de residuos plásticos en la comunidad, afectando directamente las ventas de marcas como Barcel, Marinela y otras filiales del gigante empresarial de alimentos.
La decisión refleja una estrategia radical que va más allá de las campañas de reciclaje convencionales. Las autoridades municipales consideran que prohibir estos productos es más efectivo que depender únicamente de empaques reciclables, ya que reduce la cantidad total de residuos que llegan al sistema de recolección. Esta acción se enmarca dentro de un paquete integral de políticas ambientales que incluye la eliminación de bolsas plásticas en comercios, la separación obligatoria de basura y la incorporación de nuevas unidades de recolección para zonas de difícil acceso.
Contexto y antecedentes
Oaxaca enfrenta un desafío considerable en gestión de residuos: el estado genera aproximadamente 3,909 toneladas de basura diaria según la Secretaría del Medio Ambiente, Energías y Desarrollo Sustentable. Santa Catarina Juquila, como muchos municipios rurales, ha experimentado dificultades para manejar adecuadamente estos volúmenes, especialmente considerando que la infraestructura de recolección es limitada en zonas con calles angostas y de difícil acceso. La acumulación de residuos plásticos, particularmente los empaques de botanas y productos procesados, se convirtió en una problemática visible que la comunidad decidió enfrentar de manera directa.
El municipio no actúa de forma aislada. En toda la entidad, Oaxaca está impulsando iniciativas de economía circular, como la construcción del Centro Integral de Tratamiento de Residuos Sólidos Urbanos en Santa Cruz Xoxocotlán, un proyecto colaborativo entre la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, Semarnat y el gobierno estatal. Sin embargo, Santa Catarina Juquila optó por una estrategia más inmediata: reducir desde el origen el volumen de residuos mediante restricciones comerciales específicas.
Puntos clave
- La Asamblea Comunitaria de Santa Catarina Juquila prohibió la venta y distribución de productos de Grupo Bimbo, incluyendo marcas como Barcel, Marinela, Takis y Gansito.
- La medida forma parte de un plan integral que incluye la eliminación de bolsas plásticas en comercios y la obligatoriedad de separar residuos correctamente.
- Los residuos no separados adecuadamente pueden dejar de ser recolectados, con sanciones conforme al reglamento municipal.
- Se incorporó un nuevo camión recolector para acceder a zonas de difícil acceso en calles angostas donde el servicio era limitado.
- Grupo Bimbo asegura que el 99% de sus empaques cumple criterios de reciclabilidad, contrastando con la decisión del municipio que considera insuficiente esta medida.
Qué significa esto?
La prohibición de Santa Catarina Juquila representa un cambio paradigmático en cómo los municipios latinoamericanos abordan la crisis de residuos. Mientras que empresas como Grupo Bimbo invierten millones en empaques reciclables y programas de economía circular, esta comunidad desafía la premisa fundamental: que los empaques reciclables resuelven el problema. La realidad es que un empaque reciclable sigue siendo residuo que debe ser gestionado, transportado, procesado y almacenado. En una región con infraestructura limitada, la solución no es mejorar los empaques, sino reducir la cantidad de residuos generados.
Este movimiento tiene implicaciones económicas y políticas significativas. Para Grupo Bimbo, que domina el mercado mexicano de productos procesados con un portafolio que va desde botanas hasta lácteos, una prohibición municipal, aunque local, sienta un precedente preocupante. Si otros municipios adoptan medidas similares, la empresa enfrentaría restricciones comerciales sin precedentes. Simultáneamente, la decisión empodera a comunidades rurales para tomar acciones locales sin depender de regulaciones federales, marcando un contraste interesante entre el poder comunitario y el corporativo.
Perspectiva para Colombia y América Latina
Lo que ocurre en Oaxaca tiene resonancia en toda América Latina, donde municipios y regiones enfrentan crisis similares de gestión de residuos. Colombia, Argentina, Perú y otros países lidian con volúmenes crecientes de basura plástica en sus urbes y zonas rurales. La decisión de Santa Catarina Juquila sugiere que las comunidades están cansadas de esperar cambios corporativos o regulaciones federales; prefieren tomar medidas radicales locales. Este enfoque bottom-up puede inspirar otras ciudades latinoamericanas a cuestionar si invertir únicamente en reciclaje y empaques «sostenibles» es realmente suficiente, o si es necesario reducir drásticamente el consumo de productos altamente procesados en empaques desechables.
Preguntas frecuentes
¿Cómo cumplirán los comercios locales esta prohibición? Los establecimientos tienen prohibido vender y distribuir cualquier producto de Grupo Bimbo bajo el Bando de Buen Gobierno. La fiscalización recae en las autoridades municipales, que pueden imponer sanciones económicas a quienes incumplan. Los comercios deben reemplazar su inventario de productos Bimbo con alternativas de otras marcas o productores locales. Este cambio representa un desafío logístico importante para pequeños negocios que dependían de la distribución establecida de Grupo Bimbo.
¿Cuál es la respuesta oficial de Grupo Bimbo ante esta prohibición? Aunque Grupo Bimbo no ha emitido un comunicado específico sobre Santa Catarina Juquila, la empresa ha enfatizado públicamente que al cierre de 2025 el 99% de sus empaques cumple criterios de reciclabilidad y mantiene programas de recuperación con organizaciones como ECOCE, ECOLANA y Walmart México. Sin embargo, la empresa no ha abordado directamente la posición de que los empaques reciclables no son suficientes para resolver la generación de residuos. Es probable que Grupo Bimbo busque diálogo con las autoridades municipales o considere acciones legales para desafiar la medida, ya que representa un precedente potencialmente peligroso para su modelo de negocio.
Te puede interesar



