Los conductores de Pereira deben estar atentos este viernes 22 de mayo de 2026: la medida de pico y placa estará vigente durante 14 horas continuas, desde las 6 de la mañana hasta las 8 de la noche. Se trata de una de las restricciones de movilidad más extensas en términos de horario dentro de las ciudades intermedias de Colombia, lo que obliga a miles de ciudadanos a reorganizar sus desplazamientos o recurrir al transporte público y alternativas de movilidad sostenible.
La medida, administrada por la Secretaría de Movilidad de Pereira, aplica a vehículos particulares según el último dígito de su placa, y su cumplimiento es vigilado tanto por agentes de tránsito en campo como por sistemas de cámaras instalados en puntos estratégicos de la ciudad. Los infractores se exponen a comparendos que pueden superar los 400.000 pesos colombianos, además de la inmovilización del vehículo en casos reincidentes.
Contexto y antecedentes
El pico y placa es una política de gestión del tráfico urbano implementada en Colombia desde finales de los años noventa, cuando Bogotá la adoptó como respuesta a la creciente congestión vehicular. Con el paso de los años, ciudades intermedias como Pereira, Manizales, Cali y Barranquilla replicaron el modelo, adaptándolo a sus propias dinámicas de movilidad. En el caso de Pereira, capital del departamento de Risaralda y nodo central del Eje Cafetero, la medida cobró mayor relevancia con el crecimiento acelerado del parque automotor en la última década.
Según cifras del Registro Único Nacional de Tránsito (RUNT), el número de vehículos matriculados en Pereira ha crecido de forma sostenida, superando los 200.000 automotores en los últimos años para una ciudad de aproximadamente 500.000 habitantes. Este desequilibrio entre infraestructura vial y cantidad de vehículos ha convertido al pico y placa en una herramienta casi permanente, especialmente en días hábiles de alta demanda como los viernes.
La Secretaría de Movilidad de Pereira ha señalado en múltiples ocasiones que la restricción no solo busca descongestionar las vías principales, sino también reducir los niveles de emisiones contaminantes en una ciudad que ha registrado alertas ambientales en temporadas de menor precipitación. La alcaldía, a su vez, ha explorado la posibilidad de ampliar la flota del sistema de transporte masivo Megabús como alternativa estructural a largo plazo.
Los puntos clave
- Horario extendido: La restricción opera este viernes durante 14 horas consecutivas, entre las 6:00 a. m. y las 8:00 p. m., uno de los bloques horarios más amplios aplicados en días hábiles.
- Verificación por dígito de placa: La medida afecta a los vehículos particulares cuyo último dígito corresponda a los establecidos por la Secretaría de Movilidad para este día específico.
- Sanciones económicas: Los conductores que incumplan la restricción enfrentan comparendos que pueden superar los 400.000 pesos colombianos, más posibilidad de inmovilización del vehículo.
- Alternativas disponibles: El sistema Megabús y las rutas de transporte público convencional operan con normalidad como opción para los ciudadanos afectados por la medida.
- Excepciones vigentes: Vehículos de emergencias, transporte escolar debidamente habilitado, personas con movilidad reducida y otros casos contemplados en la normativa están exentos de la restricción.
¿Qué significa esto?
Para el ciudadano común, una restricción de 14 horas en un día viernes representa un desafío logístico considerable. Los viernes concentran no solo el tráfico laboral habitual, sino también el inicio de los desplazamientos de fin de semana, las diligencias administrativas y el comercio en zonas céntricas. En ese sentido, quienes no planifiquen con anticipación pueden verse atrapados en una infracción involuntaria o, en el mejor de los casos, en la necesidad de reorganizar completamente su agenda de desplazamientos.
Desde una perspectiva más amplia, la persistencia del pico y placa como medida principal de gestión del tráfico revela una tensión estructural en las ciudades colombianas: se recurre a restricciones de circulación como solución de corto plazo ante problemas de infraestructura y transporte público que requieren inversiones de largo aliento. Expertos en urbanismo han señalado reiteradamente que sin una apuesta real por el transporte masivo, la cicloinfrastructura y el ordenamiento territorial, el pico y placa actúa más como un paliativo que como una solución definitiva.
Perspectiva para América Latina
Colombia no es el único país latinoamericano que enfrenta este dilema. Ciudades como Ciudad de México con su ‘Hoy No Circula’, Bogotá con su pico y placa histórico, o São Paulo con el rodízio vehicular, comparten la misma lógica: restringir el acceso de automóviles privados a las vías ante la imposibilidad de ampliar la infraestructura al ritmo del crecimiento del parque automotor. En todos estos casos, los estudios muestran que las medidas tienen efectos positivos en el corto plazo, pero tienden a perder efectividad cuando los hogares adquieren un segundo vehículo para evadir la restricción, un fenómeno documentado en Bogotá y Ciudad de México.
Para la región, el caso de Pereira ilustra el reto compartido de decenas de ciudades intermedias latinoamericanas que crecen aceleradamente sin contar con sistemas de transporte público robustos. La solución, según organismos como el BID y la CAF, pasa por combinar las restricciones vehiculares con inversión real en movilidad sostenible, algo que sigue siendo una deuda pendiente en gran parte del continente.
De cara a los próximos días, los conductores de Pereira deben consultar el calendario oficial de pico y placa publicado por la Secretaría de Movilidad a través de sus canales institucionales, dado que los dígitos restringidos varían según el día. Lo que hay que seguir de cerca es si la administración municipal avanza en la prometida ampliación del Megabús y en la revisión del esquema de restricciones para adaptarlo a las nuevas realidades de movilidad de una ciudad en constante expansión.



