Una explosión sacudió la mañana del jueves 4 de junio de 2026 el puerto de Pasacaballos, ubicado sobre el Canal del Dique en Cartagena, Colombia. El incidente ocurrió al interior de una barcaza y dejó varios operarios heridos, según confirmaron testigos y registros difundidos en redes sociales desde los primeros minutos tras el estallido.
El hecho tuvo lugar en el denominado viejo puerto, un punto neurálgico de la zona sur de Cartagena desde donde parten las lanchas hacia las veredas Recreo y Leticia. La magnitud exacta de los daños y el estado de salud de los heridos estaba siendo evaluado por las autoridades locales al momento del cierre de esta nota, mientras la noticia seguía en desarrollo.
Contexto y antecedentes
Pasacaballos es un corregimiento del municipio de Cartagena de Indias ubicado estratégicamente en la desembocadura del Canal del Dique, una vía fluvial artificial que conecta el río Magdalena con la bahía de Cartagena. Esta zona es de alta actividad industrial y portuaria: alberga plantas petroquímicas, terminales de carga y una intensa circulación de embarcaciones de trabajo, lo que la convierte en un entorno con riesgos latentes asociados al manejo de combustibles, gases y materiales inflamables.
Las barcazas son embarcaciones de fondo plano utilizadas frecuentemente para el transporte de carga pesada, combustible o materiales de construcción en ríos y canales. Por su naturaleza operativa, están expuestas a riesgos de explosión relacionados con acumulación de gases, fugas en sistemas de combustible o fallos en equipos de mantenimiento. En Colombia, este tipo de accidentes fluviales, aunque no son cotidianos, ocurren con cierta periodicidad en zonas de alta actividad portuaria.
El Canal del Dique, por su parte, es una arteria fluvial con siglos de historia que ha sido objeto de debates ambientales y de infraestructura en los últimos años. El gobierno colombiano ha impulsado proyectos de modernización de la vía, lo que ha intensificado la actividad de embarcaciones y operarios en la región, incrementando también la exposición a este tipo de riesgos laborales.
Los puntos clave
- La explosión ocurrió en la mañana del jueves 4 de junio de 2026 en el interior de una barcaza anclada en el puerto de Pasacaballos, Cartagena.
- El incidente tuvo lugar sobre el Canal del Dique, en el área conocida como el viejo puerto, desde donde operan embarcaciones menores hacia veredas cercanas.
- Varios operarios resultaron heridos como consecuencia directa de la explosión, aunque el número exacto y la gravedad de las lesiones no había sido confirmado oficialmente al momento de la publicación.
- Las imágenes difundidas en redes sociales mostraron columnas de humo y la presencia de personas afectadas en el lugar, lo que alertó rápidamente a las autoridades locales y al sistema de salud departamental DADIS.
- La noticia fue catalogada como ‘en desarrollo’, lo que indica que la información oficial sobre causas, responsables y balance de víctimas aún estaba siendo recopilada por los organismos de emergencia.
¿Qué significa esto?
Más allá del drama humano inmediato, este tipo de accidentes pone sobre la mesa una pregunta incómoda pero necesaria: ¿cuáles son las condiciones de seguridad laboral en las que operan los trabajadores del sector fluvial y portuario en Colombia? Las barcazas y embarcaciones menores que circulan por el Canal del Dique y otros cuerpos de agua del país trabajan frecuentemente con estándares de inspección y mantenimiento inferiores a los exigidos en puertos marítimos de gran escala. La explosión en Pasacaballos podría ser síntoma de una brecha estructural en materia de seguridad industrial.
El impacto inmediato recae sobre los operarios heridos y sus familias, pero las consecuencias pueden extenderse a la operación del puerto durante las horas o días siguientes, afectando el transporte fluvial hacia comunidades rurales que dependen de estas rutas para acceder a bienes y servicios básicos. Las veredas Recreo y Leticia, conectadas precisamente desde este punto, son comunidades cuya movilidad depende de las embarcaciones que operan en el viejo puerto.
Perspectiva para América Latina
Colombia no es el único país latinoamericano que enfrenta desafíos en materia de seguridad en su infraestructura fluvial y portuaria informal. A lo largo de la región, desde el Amazonas brasileño hasta los ríos de Bolivia, Ecuador y Venezuela, miles de trabajadores operan en embarcaciones con escasa supervisión estatal y condiciones precarias. Los accidentes en estos entornos rara vez generan la misma atención mediática que los desastres en instalaciones industriales formales, lo que perpetúa una invisibilidad peligrosa sobre las condiciones laborales del sector.
Este incidente en Cartagena debe leerse también como una alerta para los organismos regionales de seguridad ocupacional: la modernización de vías fluviales como el Canal del Dique debe ir acompañada de protocolos claros de seguridad, capacitación de operarios y supervisión efectiva, o el aumento de la actividad solo multiplicará el riesgo de tragedias similares.
Las autoridades colombianas, incluidos el DADIS —Distrito de Salud de Cartagena— y los organismos de atención de emergencias, activaron sus protocolos tras conocerse el accidente. En las próximas horas será clave conocer el balance oficial de heridos, las causas técnicas de la explosión y las medidas que adoptarán las autoridades portuarias para garantizar que un incidente de esta naturaleza no se repita en una zona tan sensible como el Canal del Dique.



