Barranquilla se prepara para convertirse en una de las ciudades colombianas con el programa de conectividad gratuita más ambicioso del país. El alcalde Alejandro Char anunció este 5 de junio de 2026 que antes de que termine el año, 25.000 hogares de sectores populares recibirán acceso a internet de alta velocidad sin costo alguno, con una velocidad de 50 megas y una inversión inicial de 45.000 millones de pesos.
Lejos de ser un proyecto cerrado, esta iniciativa representa apenas la primera fase de un plan más amplio. La administración distrital proyecta expandir el programa hasta cubrir 100.000 hogares conectados, lo que lo convertiría en uno de los esfuerzos de inclusión digital más relevantes de América Latina a nivel municipal. El enfoque estará dirigido específicamente a barrios populares, donde la brecha digital es más profunda y el acceso a servicios en línea es todavía un privilegio.
Contexto y antecedentes
Colombia lleva años enfrentando una paradoja digital: es uno de los países de la región con mayor penetración de telefonía móvil, pero la conectividad fija de calidad sigue siendo inaccesible para una porción significativa de su población urbana pobre. Según el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC), aunque el país ha avanzado en cobertura, la brecha entre estratos socioeconómicos sigue siendo pronunciada. En ciudades como Barranquilla, los estratos 1 y 2 registran tasas de conexión domiciliaria muy inferiores al promedio nacional.
Alejandro Char, quien retomó la alcaldía de Barranquilla tras haber gobernado la ciudad en períodos anteriores, ha colocado la transformación digital como uno de los ejes de su actual administración. Este anuncio se enmarca en una tendencia global de gobiernos locales que asumen la conectividad como un servicio público esencial, comparable al agua o la electricidad, especialmente tras la pandemia de COVID-19, que dejó al descubierto el costo humano y económico de quedarse fuera de la red.
El programa se suma a otras iniciativas nacionales como las Zonas WiFi del MinTIC, aunque con una diferencia clave: en lugar de puntos de acceso comunitario al aire libre, el plan de Barranquilla contempla conexión directa al hogar, lo que garantiza mayor privacidad, estabilidad y utilidad real para las familias.
Los puntos clave
- La primera fase del programa beneficiará a 25.000 hogares en barrios populares de Barranquilla antes de que finalice el año 2026, con conexiones de 50 megas de velocidad.
- La inversión inicial anunciada por la administración distrital es de 45.000 millones de pesos colombianos, equivalente a aproximadamente 11 millones de dólares.
- El proyecto tiene una proyección de expansión hasta 100.000 hogares conectados, lo que representaría una cobertura masiva en términos de inclusión digital urbana.
- El servicio está diseñado para que niños, jóvenes y adultos puedan estudiar, teletrabajar, realizar trámites y acceder a información sin depender de datos móviles de pago.
- El enfoque territorial se concentra en sectores populares, priorizando a las comunidades con menor acceso histórico a tecnología y conectividad de calidad.
¿Qué significa esto?
Más allá del anuncio político, esta iniciativa tiene implicaciones concretas para miles de familias barranquilleras. El acceso a internet en casa no es solo una comodidad: es una herramienta de movilidad social. Los estudiantes que hoy deben gastar sus datos móviles para asistir a clases virtuales o investigar, podrán hacerlo sin ese costo. Los adultos podrán acceder a plataformas de empleo, trámites gubernamentales, telemedicina y educación en línea. Para los hogares de estrato 1 y 2, donde una conexión fija puede representar entre el 5% y el 10% del ingreso mensual, la gratuidad cambia radicalmente las posibilidades.
Sin embargo, el reto no es solo técnico ni financiero. Los programas de conectividad gratuita han demostrado en otros contextos que la instalación de infraestructura no garantiza el uso efectivo. Será fundamental que la alcaldía acompañe el acceso con programas de alfabetización digital, especialmente para adultos mayores y personas sin experiencia previa con internet, para que el beneficio sea real y sostenido a largo plazo.
Perspectiva para América Latina
El anuncio de Barranquilla resuena en una región donde la brecha digital sigue siendo uno de los principales obstáculos para el desarrollo. Según la CEPAL, más de 244 millones de latinoamericanos aún no tienen acceso a internet, y una parte importante de ellos vive en zonas urbanas marginadas. Iniciativas como esta, si logran ejecutarse con éxito y transparencia, pueden convertirse en modelos replicables para ciudades como Cali, Medellín, Lima, Bogotá o Ciudad de México, donde la desigualdad en conectividad también es estructural.
América Latina observa con atención este tipo de apuestas municipales porque representan una alternativa concreta a la espera de soluciones nacionales o privadas que no siempre llegan. Si Barranquilla logra demostrar que es viable conectar masivamente a hogares vulnerables con fondos públicos locales, el impacto no será solo local: será un argumento poderoso para que otros gobiernos de la región asuman la conectividad como un derecho, no como un servicio de mercado.
El próximo paso crítico será el proceso de licitación o contratación para definir cuál operador o consorcio ejecutará la infraestructura, así como los cronogramas de instalación barrio por barrio. La ciudadanía y los veedores deberán hacer seguimiento riguroso a la ejecución presupuestal y al cumplimiento de los plazos, pues es en esa etapa donde los grandes anuncios se convierten —o no— en transformaciones reales para las familias más vulnerables de la ciudad.



