El Reino Unido vive una nueva crisis política de alto voltaje. Al menos 70 diputados del Partido Laborista han exigido al primer ministro Keir Starmer que abandone su cargo, en lo que representa la mayor amenaza interna a su liderazgo desde que llegó al poder en julio de 2024, tras catorce años de gobiernos conservadores.

El umbral mágico: 81 firmas

Las reglas internas del laborismo establecen que si las peticiones de dimisión alcanzan las 81 firmas de diputados, se activará automáticamente un proceso de primarias para elegir un nuevo líder del partido. El contador sigue en marcha y la presión no cesa.

Este martes, Starmer convocó a su gabinete en la reunión semanal habitual, pero todo apunta a que ese encuentro podría acelerar el desenlace de su mandato. La ministra del Interior, Shabana Mahmood, ya le trasladó de forma directa la necesidad de fijar un calendario de salida ordenada, para permitir al partido elegir con tiempo y tranquilidad a un nuevo líder. Según varios medios británicos, su postura aún es minoritaria dentro del Ejecutivo, pero el número de voces críticas crece por horas.

Un discurso para sobrevivir políticamente

El lunes, Starmer intentó frenar la hemorragia con un discurso muy esperado ante militantes y simpatizantes leales reunidos en un centro cívico de Londres. El mensaje había sido anunciado desde el fin de semana y muchos lo consideraban decisivo para la supervivencia política del primer ministro, especialmente tras el batacazo electoral del Partido Laborista en las municipales inglesas y en las autonómicas de Escocia y Gales celebradas la semana anterior.

En su intervención, Starmer invocó el fantasma de los conservadores para frenar a sus críticos internos. «La idea de un Gobierno que cambia continuamente de liderazgo, y el daño que algo así puede provocar al país, no es una mera discusión académica. Ya hemos comprobado la destrucción que provocó con los gobiernos anteriores. Nunca se perdonaría a un Gobierno laborista que repitiéramos aquello», advirtió.

El primer ministro también lanzó un desafío directo a quienes reclaman su cabeza: «No voy a ignorar el hecho de que muchas personas duden de mí o estén frustradas conmigo, dentro de mi propio partido, pero voy a demostrarles que están equivocados».

Un giro hacia Europa y promesas de cambio

Para tratar de recuperar terreno, Starmer anunció correcciones en el rumbo programático de su Gobierno y prometió un «cambio incremental» respecto a las políticas con las que los laboristas ganaron las elecciones. Entre sus compromisos más destacados figura un mayor acercamiento a la Unión Europea, una apuesta que choca directamente con Nigel Farage, líder del partido ultraderechista Reform UK y principal artífice del Brexit, a quien Starmer calificó de «estafador» y «oportunista».

«El Gobierno anterior será recordado por romper nuestra relación con Europa. El Gobierno laborista será recordado por reconstruirla, por volver a poner al Reino Unido en el corazón de Europa», prometió el primer ministro, que cifra sus esperanzas en la próxima cumbre bilateral Reino Unido-UE prevista para este verano. Uno de los objetivos centrales de ese encuentro sería sellar un acuerdo de movilidad juvenil, con visados generosos para trabajadores y estudiantes menores de 30 años.

Guiños a los sindicatos y la nacionalización del acero

Starmer también intentó reconquistar a los sindicatos, que llevan meses enfrentados a un Ejecutivo al que acusan de haberse escorado hacia posiciones conservadoras. El Gobierno fue incapaz de sacar adelante las medidas más ambiciosas de su reforma laboral y tuvo que rebajar sus propias promesas en ese ámbito.

Como gesto hacia el movimiento obrero, el primer ministro anunció la nacionalización urgente de British Steel, la industria siderúrgica británica, en un intento por demostrar que su Gobierno todavía es capaz de tomar decisiones de calado.

Con todo, la pregunta que sobrevuela Westminster es si estos anuncios llegarán a tiempo. La cuenta atrás para Starmer sigue corriendo y cada firma que se suma a la lista de disidentes acerca al primer ministro al precipicio político.

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Fuente: NEWS MEDIA · Publicado el 12 de mayo de 2026
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