La Comisión Nacional de Trabajo en Casas Particulares ha completado el esquema de aumentos escalonados para el servicio doméstico, implementando cambios significativos que entran en vigencia a partir de julio de 2026. Esta actualización incorpora sumas no remunerativas al sueldo básico y establece una nueva estructura salarial que afecta a miles de trabajadoras domésticas en toda la región.
Los nuevos valores de referencia representan el último tramo del aumento escalonado que la comisión había establecido como política laboral para mejorar las condiciones de las empleadas domésticas. Estos cambios incluyen ajustes diferenciados según el tipo de tarea, la zona geográfica y los años de antigüedad del personal, reflejando un esfuerzo por reconocer la diversidad de funciones y responsabilidades en el sector.
Contexto y antecedentes
El trabajo doméstico ha sido históricamente uno de los sectores con mayores desigualdades laborales en América Latina. Durante décadas, millones de mujeres trabajadoras domésticas carecían de protecciones básicas, horarios claros y salarios dignos. Esta situación ha comenzado a cambiar gradualmente gracias a presiones internacionales, movilización de trabajadoras y cambios en la legislación laboral regional.
La implementación de aumentos escalonados responde a una estrategia de ajuste progresivo que busca beneficiar a las trabajadoras sin generar impactos disruptivos inmediatos en los empleadores. El esquema de sumas no remunerativas permite que parte del aumento se destine a beneficios específicos mientras mantiene una estructura salarial más estable. Esta aproximación se ha convertido en un modelo común en la región para resolver conflictos distributivos en sectores laborales sensibles.
Puntos clave
- La escala salarial del servicio doméstico se actualizó completamente para julio de 2026 con nuevos valores mínimos
- Se incorporaron sumas no remunerativas adicionales al sueldo básico, mejorando la estructura de compensación total
- Existen categorías diferenciadas para tareas generales de limpieza, cuidado de personas, caseros y supervisoras
- Se establecen adicionales específicos por zona desfavorable y por antigüedad del personal contratado
- Los criterios de categorización permiten identificar personal de tareas específicas con remuneraciones correspondientes
Que significa esto?
Este cambio representa un reconocimiento formal de que el trabajo doméstico requiere regulación clara y protecciones específicas. Para las empleadas domésticas, significa acceso a salarios mínimos garantizados, beneficios adicionales por antigüedad y compensaciones diferenciadas según su zona de trabajo. La inclusión de sumas no remunerativas también implica que estas trabajadoras podrán acceder a beneficios adicionales como capacitación, seguros o bonificaciones que no se cuentan como salario pero mejoran su situación integral.
Para los empleadores, estos cambios implican una mayor formalización de las relaciones laborales y el reconocimiento de que el trabajo doméstico tiene un costo real que debe ser cubierto adecuadamente. La actualización de la escala salarial refleja aumentos en el costo de vida y presión inflacionaria que ha afectado a toda la economía. Aunque esto representa un costo adicional para los hogares, también contribuye a reducir la informalidad y a crear mercados laborales más ordenados donde se valora apropiadamente el trabajo realizado.
Perspectiva para Colombia y América Latina
En Colombia y toda América Latina, el trabajo doméstico representa una fuente de ingresos crucial para millones de mujeres, particularmente de comunidades vulnerables. Estos cambios en la regulación salarial son parte de una tendencia más amplia hacia la formalización y protección del sector, impulsada por organizaciones internacionales como la OIT que ha presionado por mejores condiciones en el servicio doméstico. La actualización de 2026 se alinea con estos estándares internacionales y con la necesidad de cerrar las brechas salariales que históricamente han caracterizado este sector.
La implementación de estas nuevas escalas salariales también tiene implicaciones económicas más amplias. Millones de trabajadoras domésticas recibirán mayores ingresos, lo que potencialmente estimula el consumo en comunidades de bajos ingresos donde la propensión al gasto es alta. Simultáneamente, presiona a los empleadores a reconocer el verdadero costo del trabajo doméstico, posiblemente llevando a cambios en cómo se distribuye el trabajo en los hogares modernos, incluyendo mayor colaboración en las tareas y posiblemente una reducción en las horas contratadas.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se calcula el salario de una empleada doméstica bajo la nueva escala?
El nuevo salario se calcula según el tipo de tarea realizada (limpieza general, cuidado de personas, supervisión), la categoría del personal, y factores adicionales como la antigüedad y si trabaja en zonas desfavorables. El empleador debe pagar al menos el mínimo establecido en la escala corresponde a la categoría, más los adicionales aplicables. Las sumas no remunerativas se suman al sueldo básico pero no cuentan para el cálculo de otros beneficios.
¿Qué diferencia hay entre sueldo básico y sumas no remunerativas?
El sueldo básico es la cantidad mínima que se paga en efectivo o transferencia como remuneración directa. Las sumas no remunerativas son bonificaciones, subsidios o beneficios específicos que mejoran la compensación total pero no se consideran salario para efectos del cálculo de indemnizaciones, vacaciones o despidos. Esta estructura permite que los trabajadores reciban más dinero total manteniendo una base salarial más controlada, aunque esto ha sido controversial porque afecta el cálculo de prestaciones sociales.
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