El Concejo de Barranquilla instó formalmente al gobierno entrante a priorizar la demolición del antiguo puente Pumarejo, una estructura que lleva más de 50 años en servicio y que actualmente paraliza inversiones portuarias por más de 2 billones de dólares en la ciudad. La sección central del viejo puente Laureano Gómez, puesto en funcionamiento en 1974, se ha convertido en un obstáculo crítico para el desarrollo fluvial y económico de la región caribeña colombiana.

Los concejales han reiterado en múltiples sesiones que la permanencia de esta estructura obsoleta impide la expansión de las operaciones portuarias del Atlántico y bloquea proyectos de infraestructura de gran envergadura. La situación se agravó cuando en 2020 se inauguró el nuevo puente Pumarejo, dejando la vieja estructura como un monumento al atraso que consume recursos municipales en su mantenimiento sin generar beneficio económico alguno.

Contexto y antecedentes

El puente Pumarejo original fue inaugurado en 1974 como una obra maestra de la ingeniería colombiana, conectando a Barranquilla con la orilla opuesta del río Magdalena. Durante cinco décadas, esta estructura fue fundamental para la movilidad de la región y el comercio fluvial. Sin embargo, a medida que pasaron los años, sus limitaciones técnicas se hicieron evidentes: su sección central, diseñada para permitir el paso de barcos, resultó insuficiente para embarcaciones modernas y se convirtió en un cuello de botella para el tráfico portuario.

En 2020, el gobierno nacional inauguró el nuevo puente Pumarejo, una estructura moderna con mayor capacidad y diseñada según estándares actuales de ingeniería. No obstante, la decisión de mantener el viejo puente en pie ha generado una duplicación de infraestructura que no solo consume recursos públicos en mantenimiento, sino que además obstaculiza el desarrollo de proyectos fluviales que podrían transformar la economía de Barranquilla. El Concejo ha manifestado que esta situación es insostenible y que la demolición es imperiosa.

Puntos clave

  • El antiguo puente Pumarejo fue puesto en servicio en 1974 y lleva más de cinco décadas funcionando
  • La sección central del viejo puente paraliza inversiones portuarias valuadas en más de 2 billones de dólares
  • El nuevo puente Pumarejo fue inaugurado en 2020 con mayor capacidad técnica y modernos estándares de ingeniería
  • El Concejo de Barranquilla considera que la demolición del viejo puente es prioridad para destrabar el desarrollo fluvial
  • Mantener la estructura antigua implica costos de mantenimiento que no generan retorno económico alguno

Qué significa esto?

La demolición del antiguo puente Pumarejo representaría un punto de inflexión para la economía portuaria de Barranquilla y el Atlántico colombiano. Al eliminar este obstáculo físico y regulatorio, se abrirían las puertas para que inversores privados y públicos ejecuten proyectos de modernización portuaria que actualmente están congelados. Los expertos en logística portuaria coinciden en que la sección central del viejo puente restringe el paso de buques de mayor calado, limitando la competitividad de Barranquilla frente a otros puertos del Caribe como Cartagena o Santa Marta.

Desde la perspectiva financiera, continuar con el mantenimiento de una estructura obsoleta consume presupuestos municipales que podrían destinarse a educación, salud o infraestructura vial. La demolición, aunque requiere una inversión inicial significativa, se amortizaría rápidamente con el dinamismo económico que generaría la liberalización del corredor fluvial. Para Barranquilla, esto significa la posibilidad de recuperar su posición histórica como puerta de entrada del comercio internacional en la región caribeña.

Perspectiva para Colombia y América Latina

En el contexto regional, la decisión sobre el puente Pumarejo trasciende a Barranquilla. Varios puertos latinoamericanos enfrentan dilemas similares: mantener infraestructura antigua que consume recursos sin generar valor, o invertir en modernización que requiere decisiones políticas difíciles. El caso colombiano adquiere relevancia porque ilustra cómo las infraestructuras heredadas del siglo XX pueden convertirse en obstáculos para la competitividad del siglo XXI. Otros países como Brasil, México y Chile han enfrentado situaciones comparables, priorizando la demolición de estructuras obsoletas para destrabar desarrollo económico.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto costaría demoler el antiguo puente Pumarejo?

El costo exacto de la demolición no ha sido divulgado oficialmente, pero estudios preliminares indican que podría oscilar entre 150 y 300 millones de dólares. Sin embargo, los concejales argumentan que este gasto inicial se recuperaría en menos de cinco años con el aumento en operaciones portuarias y actividad comercial generada por la liberalización del corredor fluvial.

¿Existe algún valor histórico o turístico en mantener el viejo puente?

Aunque el puente tiene valor histórico como construcción de 1974, el Concejo ha sugirió que podría aprovecharse parcialmente con fines turísticos o educativos, incluso durante el proceso de demolición. Sin embargo, este beneficio cultural no justifica mantener una estructura que paraliza inversiones valoradas en 2 billones de dólares, según los cálculos municipales.

Publicidad
Fuente: News Media · Publicado el 10 de julio de 2026
Compartir este artículo
X (Twitter) Facebook WhatsApp