La Universidad Icesi en Cali fue sede este jueves de una conferencia internacional que reunió a expertos y tomadores de decisión para discutir cómo construir modelos económicos que cierren brechas sociales y coloquen el bienestar de los colombianos en el centro de las políticas públicas. El evento, organizado por la Organización de Economistas Marxistas (OEM) y la Mesa de Economía Feminista, contó con el apoyo de la Fundación WWB Colombia y otras instituciones comprometidas con la transformación económica del país.

Durante dos jornadas de trabajo intenso, académicos, activistas económicos y representantes del sector público debatieron alternativas concretas para que las políticas económicas no solo generen crecimiento del PIB, sino que redistribuyan la riqueza de manera más equitativa. El enfoque feminista de la conferencia buscó poner en evidencia cómo las mujeres y los sectores más vulnerables de la población soportan desproporcionadamente los costos de los modelos económicos tradicionales, mientras sus contribuciones al trabajo de cuidados permanecen invisibles en las cuentas nacionales.

Contexto y antecedentes

Colombia enfrenta una de las mayores brechas de desigualdad en América Latina, con un coeficiente de Gini que se mantiene por encima de 0.50, lo que significa que la distribución del ingreso continúa siendo profundamente inequitativa. En los últimos años, organizaciones como la Fundación WWB Colombia y colectivos de economistas feministas han intensificado sus llamados a repensar los indicadores de éxito económico más allá del crecimiento del PIB, proponiendo alternativas que incorporen el bienestar humano, la sostenibilidad ambiental y la equidad de género como pilares fundamentales.

La Mesa de Economía Feminista surge en este contexto como un espacio de articulación entre académicas, investigadoras y activistas que cuestionan los supuestos de la economía convencional. Estos espacios de debate internacional son cada vez más frecuentes en universidades latinoamericanas, reflejando una creciente inconformidad con paradigmas económicos que no responden a las realidades locales ni a las necesidades de las mayorías.

Puntos clave

  • La conferencia se realizó en la Universidad Icesi, institución reconocida por su investigación en temas de desarrollo e inequidad social en Colombia
  • El evento fue organizado conjuntamente por la Organización de Economistas Marxistas y la Mesa de Economía Feminista, demostrando alianzas entre diferentes corrientes del pensamiento económico crítico
  • La Fundación WWB Colombia lideró el apoyo institucional, reflejando su trabajo de 30 años en microfinanzas con enfoque de género en el país
  • El debate incluyó análisis sobre el trabajo de cuidados no remunerado, que en Colombia representa aproximadamente el 15% del PIB pero permanece fuera de las estadísticas oficiales
  • Se propusieron indicadores alternativos al PIB, como el Índice de Desarrollo Humano Ajustado por Desigualdad (IDHD) y el Índice de Bienestar Nacional, para medir el verdadero progreso económico

Que significa esto?

Esta conferencia representa un punto de inflexión en cómo se conciben las políticas económicas en Colombia. Durante décadas, los gobiernos han perseguido crecimiento económico como objetivo principal, asumiendo que los beneficios se distribuirían automáticamente a toda la población. Sin embargo, la realidad ha demostrado lo contrario: mayores tasas de crecimiento han convivido con aumentos en la pobreza, desempleo y vulnerabilidad social. El hecho de que universidades de prestigio y fundaciones internacionales dediquen espacios al debate sobre economías alternativas señala un cambio importante en la academia y en los espacios de política pública.

Para Colombia específicamente, esto tiene implicaciones profundas. Si los nuevos indicadores de éxito económico incorporan variables como la reducción de la pobreza, el acceso a educación y salud de calidad, la igualdad de género, y la sostenibilidad ambiental, las prioridades del gasto público deberían reorientarse significativamente. Ello significaría, por ejemplo, invertir más en infraestructura educativa rural, ampliar cobertura de cuidados infantiles para que las mujeres puedan participar en el mercado laboral, y fortalecer economías locales en zonas de conflicto, en lugar de concentrar inversión en megaproyectos que favorecen a grandes corporaciones.

Perspectiva para Colombia y América Latina

Colombia se encuentra en un momento crucial de redefinición de su modelo económico. Con un nuevo gobierno enfocado en temas de equidad social, eventos como esta conferencia proporcionan insumos técnicos y teóricos para que esas aspiraciones se traduzcan en políticas concretas. A nivel latinoamericano, el país se suma a una tendencia creciente donde países como Bolivia, Chile y Argentina han iniciado debates sobre nuevas constituciones económicas que privilegien derechos sobre mercados.

Sin embargo, el reto real va más allá de los debates académicos. Implementar economías que prioricen el bienestar requiere enfrentar intereses poderosos, reestructurar instituciones, y modificar marcos legales que favorecen la acumulación de capital. La experiencia de otros países sugiere que estos cambios son posibles, pero requieren presión social sostenida, liderazgo político decidido, y construcción de alianzas entre sociedad civil, academia y gobierno. La conferencia en Cali es un paso importante, pero apenas el comienzo de un camino mucho más largo.

Preguntas frecuentes

¿Por qué es importante incorporar la perspectiva feminista en economía? Porque las mujeres realizan aproximadamente el 65% del trabajo total en cualquier economía (incluyendo trabajo de cuidados no remunerado), pero reciben solo el 10% del ingreso global. Las teorías económicas convencionales ignoran este trabajo, creando un análisis incompleto que no refleja cómo funcionan realmente las economías. Una perspectiva feminista visibiliza estas contribuciones invisibles y propone que el bienestar humano, no la acumulación, debe ser el objetivo central.

¿Cuáles serían las consecuencias prácticas de adoptar estos modelos económicos alternativos en Colombia? Adoptarlos significaría repriorizar el gasto público: más inversión en educación pública, salud universal, cuidados infantiles, y programas de empleo digno; reducción de subsidios a sectores extractivos; y mayor fiscalidad sobre grandes fortunas. En el corto plazo, podría haber resistencia de sectores beneficiados por el modelo actual. En el largo plazo, las evidencias de otros países muestran que esto genera economías más resilientes, con menor delincuencia, mejor salud pública, y más estabilidad política.

Publicidad
Fuente: News Media · Publicado el 11 de julio de 2026
Compartir este artículo
X (Twitter) Facebook WhatsApp