Un equipo de investigadores de la Universidad de Málaga ha descubierto una solución innovadora para combatir la proliferación del alga asiática Rugulopteryx okamurae en las costas andaluzas: utilizarla como ingrediente en piensos para peces de cultivo. El hallazgo abre nuevas posibilidades para gestionar las más de 60.000 toneladas de alga invasora que se espera lleguen este año al litoral andaluz, transformando un problema ambiental en una oportunidad para mejorar la calidad nutricional del pescado de consumo humano.

Durante un período de 66 días, los investigadores alimentaron a lisas con un pienso que contenía alga Rugulopteryx okamurae tratada mediante hidrólisis enzimática y fermentación microbiana. Los resultados fueron notables: el pescado resultante presentó mayor contenido de proteína, menos grasas y mayores niveles de omega-3 en su carne, además de mejorar significativamente su microbiota intestinal y su sistema inmune. Este descubrimiento representa un paso importante hacia un modelo de economía circular que reduce la dependencia de harinas y aceites de pescado en la acuicultura.

Contexto y antecedentes

El alga Rugulopteryx okamurae es una especie parda originaria del Pacífico noroccidental que vive en fondos rocosos entre 0,5 y 35 metros de profundidad, aunque se ha detectado hasta 40 metros de profundidad en la bahía de Ceuta. Su llegada al Mediterráneo fue accidental en 2002, cuando se introdujo junto a ostras japonesas en la laguna francesa de Thau. Desde entonces, se ha convertido en una de las especies invasoras más problemáticas de la región.

En España, la presencia del alga fue detectada por primera vez en las costas de Ceuta en 2015. Un año después, había colonizado extensas áreas de fondos rocosos, desplazando la flora autóctona y generando enormes acumulaciones de biomasa que han obligado a municipios como los de Cádiz y Málaga a destinar presupuestos significativos para su limpieza y gestión. La expansión del alga ha paralizado ecosistemas marinos completos y ha afectado directamente a comunidades pesqueras locales.

Puntos clave

  • El alga invasora Rugulopteryx okamurae cubre más del 90% de algunos fondos marinos en el Estrecho de Gibraltar en cuestión de pocos meses.
  • Se prevé la llegada de más de 60.000 toneladas de alga invasora al litoral andaluz durante 2024, generando un desafío ambiental significativo.
  • El pescado alimentado con pienso que contiene alga tratada mostró 20% más proteína, reducción de grasas y mayores niveles de omega-3 beneficiosos para la salud humana.
  • El tratamiento del alga mediante hidrólisis enzimática y fermentación microbiana elimina sus compuestos tóxicos naturales, transformándola en un ingrediente seguro para piensos.
  • La concentración del 5% de alga en el pienso resultó más efectiva para mejorar el perfil nutricional, mientras que la concentración del 15% mejoró los marcadores de inmunidad pero aumentó otros parámetros de estrés.

Qué significa esto?

Este descubrimiento tiene implicaciones profundas tanto para la gestión ambiental como para la industria acuícola. En primer lugar, ofrece una solución viable para procesar las tonneladas de alga invasora que actualmente generan costos de limpieza y tratamiento para los municipios costeros. En lugar de ser un residuo que debe ser eliminado, el alga se transforma en un recurso valioso dentro de un modelo de economía circular. Esta transición reduce la dependencia de harinas y aceites de pescado, ingredientes tradicionalmente obtenidos de especies salvajes o cultivadas, cuya producción tiene impactos ambientales significativos.

Para el consumidor final, el potencial es también notable: pescado con mejor perfil nutricional, mayor contenido de proteína y omega-3, nutrientes esenciales para la salud cardiovascular y cerebral. Sin embargo, es importante reconocer que esta investigación constituye una fase preliminar. El estudio se limitó a evaluar cambios en la composición muscular durante 66 días, un período relativamente corto para determinar la viabilidad económica completa o los efectos a largo plazo en la salud del pez. Además, queda pendiente investigar si estos beneficios se transfieren realmente a los consumidores humanos y cómo el alga, que naturalmente acumula metales pesados, afecta esta cadena trófica.

Perspectiva para Colombia y América Latina

Aunque este estudio se desarrolla en España, sus lecciones son altamente relevantes para América Latina, una región donde la acuicultura es una industria en crecimiento y donde la invasión de especies marinas representa un problema creciente. Colombia, Perú, Chile y otros países latinoamericanos con extensas costas enfrentan desafíos similares relacionados con especies invasoras que afectan ecosistemas nativos. La investigación de la Universidad de Málaga demuestra cómo el pensamiento innovador y multidisciplinario puede transformar amenazas ambientales en oportunidades económicas sustentables, un modelo que gobiernos y empresas acuícolas latinoamericanas podrían considerar seriamente.

Preguntas frecuentes

¿El alga Rugulopteryx okamurae es segura para el consumo humano si se utiliza en piensos?

Los datos preliminares sugieren que sí, siempre que se someta a los tratamientos de hidrólisis enzimática y fermentación microbiana que eliminan sus compuestos tóxicos naturales. Sin embargo, el estudio actual no evaluó el impacto de los metales pesados que el alga acumula naturalmente, por lo que se requiere investigación adicional para confirmar la seguridad completa en toda la cadena alimentaria humana.

¿Cuándo podría estar disponible comercialmente el pienso con alga invasora?

Es demasiado prematuro para predecir una fecha de comercialización. Aunque los resultados iniciales son prometedores, se requieren estudios adicionales que evalúen la viabilidad económica, los parámetros de crecimiento de diferentes especies de peces, la digestibilidad del pienso, la seguridad a largo plazo, y una evaluación completa de metales pesados antes de que la industria acuícola pueda adoptar esta tecnología a escala comercial.

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Fuente: News Media · Publicado el 11 de julio de 2026
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