La industria aeronáutica ha sido dominada durante décadas por los motores convencionales, pero Airbus ha estado buscando una alternativa. El grupo europeo ha construido algunos de los aviones comerciales más importantes del mundo, pero sus motores siempre han llegado desde fuera. Los fabricantes como Rolls-Royce, GE Aerospace, Pratt & Whitney y CFM International han ocupado ese espacio especializado, mientras que Airbus se centraba en diseñar, integrar y ensamblar la aeronave.
La búsqueda de un avión propulsado por hidrógeno ha llevado al grupo a cruzar una frontera que hasta hoy había preferido mantener intacta. La separación entre los dos socios ha sido una regla no escrita de la industria, pero ahora Airbus se está moviendo hacia el interior para diseñar y desarrollar su propio sistema de propulsión eléctrico.
Contexto y detalles
El objetivo es reunir en una misma organización el desarrollo, las pruebas, la certificación y la comercialización de un sistema de propulsión totalmente eléctrico alimentado por pilas de combustible de hidrógeno. La empresa conjunta entre Airbus y MTU Aero Engines se espera que comience a funcionar en 2027, con la previsión de que la nueva sociedad comience a operar en el año siguiente.
La primera incursión de Airbus en la fabricación de motores aeronáuticos completos supone la primera vez que los fabricantes definen e integran la aeronave, dejando la propulsión en manos de compañías especializadas. La firma europea no pretende competir con ellas en los motores convencionales que utilizan actualmente sus modelos. Su entrada se limitará, al menos por ahora, a una tecnología todavía en desarrollo que Airbus y MTU quieren transformar en un sistema industrializado y certificable.
Impacto y perspectiva
La colaboración entre Airbus y MTU Aero Engines es un paso importante hacia la creación de un sistema de propulsión eléctrico integral. La empresa conjunta se espera que aborde los desafíos técnicos y regulatorios asociados con el desarrollo y comercialización de este nuevo tipo de motor, que podría revolucionar la industria aeronáutica. La colaboración también abre nuevas oportunidades para Airbus en la creación de aviones más sostenibles y eficientes.
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