Un grupo de 18 jóvenes del departamento de Santander, Colombia, está ensayando con una intensidad que no conoce horarios: día y noche repasan los pasos de ‘Dai Dai’, la canción con la que Shakira animará el Mundial de Fútbol 2026. Su sueño es subir al mismo escenario que la barranquillera más famosa del mundo. Pero no van solos: llevan consigo uno de los símbolos gastronómicos y culturales más emblemáticos de su región, las legendarias hormigas culonas, convertidas en inspiración para sus trajes de presentación.
La apuesta de estos bailarines es tan audaz como llamativa. Lucir en un evento de alcance global un disfraz basado en un insecto que los santandereanos consumen desde tiempos precolombinos no es solo una decisión estética: es una declaración de identidad regional en el escenario más visto del planeta. Si logran su objetivo, la cultura de Santander llegaría a millones de espectadores en simultáneo.
Contexto y antecedentes
Shakira fue confirmada como una de las grandes figuras del espectáculo musical del Mundial de Fútbol FIFA 2026, que se celebrará en Estados Unidos, Canadá y México. La artista colombiana ya tiene un vínculo histórico con los mundiales: su canción ‘Waka Waka’ se convirtió en uno de los himnos más escuchados del planeta tras el Mundial de Sudáfrica 2010, y su participación en Brasil 2014 con ‘La La La’ consolidó su lugar como la voz por excelencia de estas celebraciones globales del fútbol.
Para esta nueva edición, Shakira presentará ‘Dai Dai’, un tema que ya genera expectativa entre sus seguidores. La canción, con un ritmo que invita al baile, se ha convertido en el punto de partida para que grupos artísticos de toda Colombia sueñen con hacer parte del show. En este contexto, los bailarines santandereanos no son los únicos que aspiran a un lugar en el escenario, pero sí de los que han sumado una propuesta cultural más diferenciadora.
Las hormigas culonas —conocidas científicamente como Atta laevigata— son un manjar ancestral del departamento de Santander, especialmente de municipios como Barichara y San Gil. Tostadas y saladas, se consumen como aperitivo desde épocas precolombinas y hoy son un producto exportado a Europa y mercados gourmet. Su conversión en símbolo de identidad regional las ha llevado a aparecer en souvenirs, obras de arte y ahora, potencialmente, en los grandes escenarios mundiales.
Los puntos clave
- 18 jóvenes bailarines de Santander ensayan la coreografía de ‘Dai Dai’ con el propósito de participar en el show de Shakira durante el Mundial 2026.
- Los trajes están inspirados en las hormigas culonas, un alimento y símbolo cultural insignia del departamento de Santander con raíces precolombinas.
- Shakira tiene un historial consolidado como artista musical de los mundiales de la FIFA, con participaciones en Sudáfrica 2010 y Brasil 2014.
- El Mundial 2026 se celebrará en tres países sede: Estados Unidos, Canadá y México, con una audiencia global estimada en miles de millones de personas.
- La iniciativa representa una oportunidad de visibilidad cultural regional sin precedentes para Santander y para la tradición de las hormigas culonas a escala mundial.
¿Qué significa esto?
Más allá del romanticismo del sueño, esta historia pone sobre la mesa algo que suele pasarse por alto en los grandes eventos globales: el poder de la identidad local como herramienta de proyección internacional. Cuando un grupo de jóvenes decide representar a su territorio usando un símbolo tan propio y poco convencional como un insecto comestible, está haciendo una apuesta cultural valiente. Si llegan a concretarlo, no solo bailarían junto a Shakira, sino que pondrían a Santander en el mapa cultural del evento deportivo más visto del mundo.
Para Colombia como país, este tipo de iniciativas refuerzan la narrativa de una nación con una riqueza cultural profunda y diversa, capaz de proyectarse con orgullo en escenarios internacionales. En un mundial que ya tiene a un colombiano —James Rodríguez y otros jugadores— como posibles protagonistas del fútbol, sumar presencia artística y cultural regional amplía el impacto de la representación nacional.
Perspectiva para América Latina
América Latina tiene una larga tradición de llevar su cultura a los grandes escenarios mundiales a través de la música y el baile, y el Mundial 2026 no será la excepción. Shakira, como artista colombiana de alcance global, actúa como embajadora involuntaria de toda la región cada vez que se presenta en eventos de esta magnitud. Que grupos como estos bailarines santandereanos busquen sumarse a su espectáculo refleja cómo las comunidades locales latinoamericanas ven en estos momentos una ventana para mostrar lo que son, más allá de los estereotipos.
Para la región, el Mundial 2026 tiene además una dimensión especial: México es uno de los países sede, lo que convierte a este torneo en el más latinoamericano de la historia reciente. En ese contexto, cada expresión cultural que logre colarse en el escaparate global del evento suma a una narrativa regional que combina fútbol, música, gastronomía e identidad.
Por ahora, los 18 bailarines santandereanos siguen ensayando. No se conoce aún si habrá una convocatoria oficial para el show de Shakira ni cuáles serán los mecanismos de selección. Lo que sí es claro es que su historia ya trascendió las fronteras de Santander y que, con o sin escenario mundial, han logrado algo importante: poner a bailar a las hormigas culonas al ritmo del ‘Dai Dai’.



