Del desempleo a la caza del migrante en Sudáfrica: el movimiento que ha convertido a los extranjeros en el chivo expiatorio
En las calles de Katlehong, un barrio con reputación de peligroso en el sureste de Johannesburgo, la tensión se palpaba en el aire. La noticia de una caza del migrante había sembrado el caos entre los extranjeros que vivían y trabajaban allí. Un operario apoyó a un viejo contenedor oxidado de Maersk con una pesada barra de hierro contra la puerta, mientras su compañero la funde con otra usando una máquina de soldar que provoca una lluvia de chispas.
Contexto y detalles
De brazos cruzados y en silencio observa Biranu Hajiso, un comerciante etíope de 36 años y dueño de esa caja metálica que hasta hace unos días funcionó como una spaza shop. Iluminado por los últimos rayos de un rosado atardecer invernal, Hajiso no solo está sellando una puerta; también una etapa, pues ha decidido cerrar el negocio y no sabe hasta cuándo. “Es la tercera vez que saquean mi tienda; así al menos ya no podrán volver a entrar”, lamenta.
La escena en Katlehong resume el clima que se ha instalado en numerosos barrios populares de Sudáfrica desde que el movimiento antimigración March & March iniciara una campaña para expulsar del país a los extranjeros africanos. Sus principales objetivos son ciudadanos de Zimbabue, Lesoto, Mozambique o Malaui, los países vecinos desde los que llega la mayor parte de la población migrante.
Impacto y perspectiva
La situación en Sudáfrica se ha vuelto cada vez más tensa a medida que el movimiento antimigración se intensifica. Los extranjeros han sido objeto de ataques y violencia en numerosos barrios, lo que ha llevado a una creciente desesperanza entre muchos de ellos. La policía sudafriquense ha estado respondiendo al fuego con fuerza, pero la situación sigue siendo difícil.
La caza del migrante no es solo un asunto de seguridad, sino también de política. El gobierno sudafriqueno ha implementado leyes y regulaciones para controlar el movimiento de personas, lo que ha generado una gran desilusión entre los extranjeros. La situación se ha vuelto tan difícil que algunos han decidido dejar su tierra natal en busca de un futuro mejor.
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