IA impulsa una concentración de poder que amenaza la civilización…

IA impulsa una concentración de poder que amenaza la civilización…

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Redacción News Media

Equipo editorial de News Media. Los artículos se elaboran con asistencia de inteligencia artificial a partir de fuentes verificadas — ver nuestra Política Editorial para más detalles sobre el proceso.

La inteligencia artificial ha dejado de ser una simple herramienta de automatización para convertirse en el motor de una concentración de poder tan vasta que amenaza con redefinir los cimientos de la civilización moderna. Pedro Salazar, reconocido filósofo político y académico de la Universidad Nacional Autónoma de México, plantea en su más reciente publicación, Totalitarismo total, que estamos presenciando un fenómeno sin parangón en la historia. Según el experto, esta tecnología no se limita a transformar los procesos productivos o la economía global, sino que tiene la capacidad de moldear la cultura, manipular la opinión pública y, en última instancia, desdibujar los límites de lo que consideramos real, otorgando un control absoluto a un grupo extremadamente reducido de actores.

El análisis de Salazar se fundamenta en una serie de eventos que han marcado la agenda internacional reciente, donde la tecnología ha sido el eje central de la acción estatal. El académico sitúa el inicio de esta tendencia en los operativos ejecutados por Estados Unidos contra embarcaciones en el Caribe, los cuales fueron realizados mediante sistemas de inteligencia artificial. Estos hechos, que tuvieron lugar hace algún tiempo, no fueron eventos fortuitos, sino el preludio de una escalada en la aplicación de algoritmos para ejercer violencia estatal. La cronología de estos sucesos incluye la intervención en Venezuela para la captura del mandatario Nicolás Maduro, donde se emplearon herramientas desarrolladas por la firma Anthropic, un episodio que incluso derivó en fricciones diplomáticas y políticas entre la compañía tecnológica y el gobierno estadounidense.

La preocupación central de Salazar radica en la

La preocupación central de Salazar radica en la convergencia de tres esferas que tradicionalmente debían mantenerse separadas para garantizar el equilibrio democrático: el poder económico, el político y el ideológico. Al fusionarse mediante el uso de la inteligencia artificial, estas dimensiones crean un escenario donde las democracias liberales enfrentan retos existenciales. El autor observa cómo la competencia tecnológica entre potencias como Estados Unidos y China, sumada a los intentos de regulación que se gestan desde Europa, no han logrado frenar una deriva autoritaria que se está normalizando en la esfera pública global. Este proceso de integración de poderes es lo que, a juicio del filósofo, permite hablar de un totalitarismo de nuevo cuño, donde la tecnología actúa como el brazo ejecutor de una voluntad centralizada.

Al ser consultado sobre la naturaleza de estas operaciones, Salazar es enfático al señalar que no estamos ante incidentes aislados, sino ante una práctica que se ha vuelto recurrente y sistemática. El académico sostiene que la utilización de algoritmos para la toma de decisiones letales se ha multiplicado en diversos escenarios de conflicto. Como prueba de esta normalización, el autor menciona eventos registrados en meses recientes, particularmente en el Medio Oriente, donde tanto Israel como Estados Unidos han incrementado el despliegue de estas capacidades tecnológicas en sus operaciones bélicas. La falta de transparencia y los vacíos legales que rodean estos despliegues son, para el profesor, indicadores claros de que la inteligencia artificial está siendo integrada de manera permanente en el ejercicio del poder coercitivo.

Las reacciones ante este panorama son diversas, pero el consenso entre analistas y observadores internacionales apunta a una creciente inquietud sobre la falta de marcos éticos y jurídicos que regulen el uso de estas herramientas. La tensión entre las empresas tecnológicas, que desarrollan los sistemas, y los gobiernos, que los utilizan para fines estratégicos, es un reflejo de la complejidad del problema. Salazar, quien presentó sus reflexiones en el marco del Hay Festival de Querétaro, advierte que la normalización de estas prácticas es un síntoma preocupante de una era donde la decisión de vida o muerte puede ser delegada a un software, como ocurrió en un incidente reciente en Ucrania, donde un dron autónomo ejecutó a tres personas sin intervención humana directa.

Para los colombianos, este fenómeno tiene…

Para los colombianos, este fenómeno tiene implicaciones profundas que van más allá de la teoría política. La integración de la inteligencia artificial en la seguridad y la geopolítica regional significa que el país no es ajeno a las dinámicas de poder que se deciden en los centros de mando de las grandes potencias. Si la tecnología permite que actores externos intervengan en la soberanía de naciones vecinas con herramientas de alta precisión, la seguridad nacional y la estabilidad regional quedan supeditadas a los avances tecnológicos de terceros. Esto plantea un desafío directo para la autonomía de los Estados latinoamericanos, que deben navegar en un entorno donde las reglas del juego están siendo dictadas por quienes poseen la hegemonía en el desarrollo de algoritmos.

Históricamente, las revoluciones tecnológicas han traído consigo cambios sociales profundos, pero Salazar subraya que la inteligencia artificial es cualitativamente distinta. A diferencia de la revolución industrial o la era de la información, esta tecnología no solo afecta el trabajo, sino que altera la percepción de la realidad misma. No existen precedentes de una herramienta que, por sí sola, tenga la capacidad de difuminar las fronteras ideológicas y políticas de forma tan acelerada. La comparación con regímenes autoritarios del siglo pasado es inevitable, pero el autor sugiere que el totalitarismo actual es más sofisticado, pues se disfraza de eficiencia técnica y progreso, lo que lo hace mucho más difícil de identificar y, por ende, de combatir.

A futuro, lo que está en juego para Colombia y el resto del mundo es la preservación de la democracia liberal frente a un sistema que privilegia la eficacia sobre los derechos fundamentales. Si la tendencia hacia la concentración de poder continúa, el riesgo es que los mecanismos de control ciudadano se vuelvan obsoletos ante una maquinaria tecnológica que no rinde cuentas a nadie. La posibilidad de que la inteligencia artificial se convierta en el árbitro final de los conflictos internos y externos sugiere que los próximos años serán decisivos para determinar si las sociedades podrán mantener algún grado de soberanía sobre sus propias decisiones políticas o si, por el contrario, quedarán a merced de quienes controlan los algoritmos.

Para el ciudadano común, esto se traduce en una pérdida progresiva de la privacidad y de la capacidad de discernir entre la información veraz y la fabricada. Cuando el poder económico y político se alinea mediante la inteligencia artificial, el individuo pierde su capacidad de influir en las decisiones que afectan su vida diaria, desde su seguridad personal hasta su participación en el debate público. La normalización de estas tecnologías implica que, sin darse cuenta, el ciudadano podría estar aceptando un modelo de vigilancia y control donde sus derechos básicos quedan supeditados a los intereses de quienes operan estas herramientas. En última instancia, la concentración de poder significa que el margen de maniobra para la libertad individual se reduce drásticamente.

Ante este escenario de transformación acelerada donde la tecnología parece estar superando nuestra capacidad de regulación y entendimiento, resulta imperativo cuestionarse sobre el futuro de nuestras libertades. Si la inteligencia artificial continúa expandiendo su influencia en el ejercicio del poder estatal y la toma de decisiones críticas, ¿estamos dispuestos a ceder nuestra autonomía política a cambio de la supuesta eficiencia y seguridad que prometen estos sistemas tecnológicos?

Preguntas frecuentes

¿Qué plantea Pedro Salazar sobre la inteligencia artificial en su libro ‘Totalitarismo total’?

Advierte que la IA genera una concentración de poder que amenaza los cimientos de la civilización moderna.

¿Quién es Pedro Salazar, el autor que analiza el impacto de la IA?

Es un reconocido filósofo político y académico de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

¿Cómo ha cambiado el rol de la inteligencia artificial según el artículo?

Pasó de ser una herramienta de automatización a convertirse en un motor de concentración de poder global.

📰 Este articulo fue redactado a partir de la informacion publicada por BBC News Mundo (publicado originalmente el 2026-09-05). Ver la fuente original.